El gobierno admite tener problemas para transferir a los menores indocumentados

  • La ley que obliga a poner bajo custodia en 72 horas a los niños que viajan solos y son detenidos en la frontera sur.
  • Este atraso significa que la mayoría de los menores detenidos por la patrulla fronteriza son retenidos durante más de tres días.
  • En estos centros de detención permanecen en condiciones no apropiadas y sin el cuidado médico que requieren.

La administración Obama reconoció este martes que tiene problemas para cumplir a tiempo con la ley que obliga al Departamento de Seguridad Interna (DHS) a poner bajo custodia del Departamento de Salud a los menores inmigrantes que viajan solos y son detenidos en la frontera sur.

Funcionarios del gobierno concedieron que el plazo de 72 horas establecido por la ley para llevar a cabo esta transferencia no está siendo cumplido, debido al inesperado incremento en estos flujos durante los pasados ocho meses del actual año fiscal.

"Al momento no estamos teniendo éxito en lograr que cada niño sea transferido al HHS (Departamento de Salud) en estas 72 horas, pero nuestro objetivo es hacerlo tan pronto como sea posible", dijo un funcionario de alto nivel familiarizado con la situación.

Añadió que por esa razón ahora "estamos preparando estas instalaciones".

Retenidos por más de tres días

Este atraso significa que la mayoría de los menores detenidos por la patrulla fronteriza son retenidos durante más de tres días en centros de detención del DHS en condiciones no apropiadas y sin el cuidado médico que requieren.

La semana pasada el DHS anuncio que había preparado un alberge en la base Lackland de la fuerza aérea en San Antonio para trasladar a estos menores a la custodia del Departamento de Salud una vez completado su proceso legal por la Oficina de Aduanas y Migración (CBP).

El número de menores que han sido dtenidos en la frontera con México ha crecido un 92% con respecto al año fiscal 2013 Un segundo alberge está siendo habilitado en la Base Naval en Ventura, California, y este lunes el Pentágono dio su autorización para que una instalación similar sea habilitada con los mismos fines en el Fuerte Sill, en Oklahoma.

Este último alberge tendrá una capacidad inicial para albergar a 600 menores, aunque podría acomodar hasta 700 si las condiciones así lo demandan.

El albergue en San Antonio Texas puede acomodar hasta mil 200 niños, en tanto que el que se habilita en California podrá recibir poco más de 500.

De acuerdo con cifras del DHS durante los pasados ocho meses del actual año fiscal un total de 47 mil menores han sido detenidos en la frontera con México, un incremento de 92% al mismo periodo del año fiscal 2013.

La mayoría de estos menores provienen de México y tres países de Centroamérica: Guatemala, El Salvador y Honduras.

Otro funcionario del gobierno dio a conocer que de manera adicional también se está viendo un aumento en el número de padres de familia detenidos viajando con menores de edad, aunque no ofrecieron cifras al respecto.

El gobierno sostiene pláticas con el Congreso a fin de obtener una partida adicional de 160 millones de dólares para cubrir el costo de la operación de estos tres albergues, según fuentes legislativas.

La transferencia de estos menores a los albergues no significa su retención indefinida, ya que muchos son entregados eventualmente a familiares en Estados Unidos, con quienes permanecen hasta la fecha de su comparecencia ante una corte de migración.

Vacunas para evitar enfermedades

En términos sanitarios, el gobierno comenzó ya a vacunarles para evitar la aparición de enfermedades. En Nogales (Arizona), 1.118 menores han sido alojados en un almacén de la Patrulla Fronteriza, en el que han dormido en contenedores de plástico arropados con mantas térmicas de aluminio, y en los que usan sanitarios portátiles.

"El problema es que salen pocos y entran muchos", dijo el martes a Efe el cónsul honorario de Honduras en Arizona, Tony Vanegas, sobre la situación de los niños.

Es algo para lo que no estábamos preparados, y lo veíamos venir desde octubreEste almacén, con una capacidad para unas 1.500 personas y al que a diario llegan más menores, servía de estación de paso para indocumentados adultos, generalmente mexicanos, que iban a ser deportados a su país.

El diplomático explicó que se le rompe el alma al ver la situación de estos menores: "Cuando paso por el cerco donde los tienen me gritan '¡Cónsul sáquenos de aquí!', y yo les digo 'Si yo pudiera me los llevaba a todos ahora mismo'".

A finales de año, si nadie lo impide, el número de niños llegados al sur de Estados Unidos podría ascender a 60.000, según los cálculos de las autoridades.

Ante esta avalancha, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, reconoció la pasada semana que el país estaba frente a una "urgente crisis humanitaria" y anunció el pasado lunes la creación de un grupo de varias agencias gubernamentales para hacer frente a la masiva llegada de indocumentados.

Los cónsules de los países de origen, desbordados e inquietos

Los cónsules de los tres países centroamericanos que tienen niños en este antiguo centro de procesamiento de indocumentados han expresado su inquietud por la situación que están viviendo sus compatriotas.

El cónsul de El Salvador en Tucson, Joaquín Chacón, dijo a Efe que esta "bodega improvisada" no está adaptada para acoger a niños durante días y recordó que en su anterior uso estaba ocupada por "personas adultas, en su mayoría de México, que estaban allí por dos días y eran regresadas (a su país). En este caso son menores de edad y el proceso será largo".

"(Los menores) Se sienten frustrados porque los oficiales en Texas les dijeron que los iban a enviar para Arizona y acá los iban a liberar, y ya llevan cuatro y cinco días allí", durante los cuales no han visto la luz del día, indicó Chacón.

Las vacunaciones se harán tras las recibidas al poner en libertad a algunos menores en estaciones de autobuses sin que tuvieran una revisión médica ni vacunaciónEl cónsul salvadoreño aseguró que las autoridades sanitarias tienen previsto comenzar a vacunar esta semana a los menores para prevenir enfermedades, después de las críticas recibidas por poner en libertad a algunos menores en estaciones de autobuses sin que tuvieran una revisión médica ni vacunación.

"Es algo para lo que no estábamos preparados, y lo veíamos venir desde octubre, primero fueron señoras, madres con sus hijos, ahora son directamente niños", comentó el vicecónsul de Guatemala Carlos De León.

El almacén ha sido habilitado por la Patrulla Fronteriza este fin de semana para que estuviera más habitable para los menores, que apenas comieron burritos fríos y no se pudieron bañar ni lavar la ropa durante sus primeros días de estancia.

De León señaló que los niños a los que ha entrevistado en los últimos días le dijeron que quieren ver a sus familiares y que valieron la pena todas estas penurias y el riesgo que corrieron durante el cruce fronterizo. "Muchos de ellos rompen en llanto cuando, a través de los teléfonos de los cónsules, los comunicamos con su familiar", dijo.

Por su parte, Andrés Adame, portavoz de la Patrulla Fronteriza, explicó a Efe que los menores de la bodega de Nogales "tienen camas, comida y hasta un lugar para jugar".

Añadió que la Patrulla Fronteriza solo está albergando a estos menores mientras son procesados y posteriormente entregados a la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), que los envían a un albergue para continuar con el proceso de reunificación familiar o definir su situación migratoria.