Activistas proinmigrantes expresaron este lunes su optimismo por los renovados esfuerzos del presidente Barack Obama y del Congreso sobre una reforma migratoria.

"Tenemos una gran esperanza", dijo la monja Simone Campbell, directora de la organización católica NETWORK, que el año pasado recorrió en autobús varios estados del país para protestar contra recortes a programas sociales.

Un grupo bipartidista de senadores acordó un plan inicial para una reforma migratoria integral que marca el inicio de un empuje legislativo, en tanto que Obama se reunió la semana pasada con líderes hispanos en el Congreso para abordar el tema.

Mary Kay Henry, presidenta del Sindicato Internacional de Empleados de Servicio (SEIU), que agrupa a un gran número de trabajadores inmigrantes, manifestó que es hora de un acuerdo bipartidista para que "se convierta en realidad una reforma de sentido común".

La directora de la Coalición de Inmigración de Nueva York, Chung-Wha Hong, destacó la importancia de una reforma justa que frente las detenciones y deportaciones de inmigrantes que afectan los "valores familiares" del país.

Los activistas anunciaron un mitin, denominado "Llamado a la acción", el 10 de abril en Washington para pedir a la Casa Blanca y el Congreso acordar el camino a la ciudadanía para unos 11 millones de indocumentados en el país.

La presidenta y directora del Centro de Justicia Asiático-Estadundiense, Mee Moua, manifestó que los grupos participarán activamente en las conversaciones bipartidistas en el Congreso.

Los organizadores enfatizaron los cambios demográficos del país con una mayor presencia de las minorías y la importancia del voto hispano en los comicios de noviembre que ayudó en la reelección de Obama y debilitó a los republicanos por su retórica antiimigrante.

Los participantes incluyeron además a Benjamin Todd Jealous, presidente de la Asociación Nacional para el Avance de las Personas de Color (NAACP), la organización más grande de Estados Unidos de defensa de los derechos civiles de los afroestadunidenses.

Asimismo, Hung-Wha Hong y Héctor J. Figueroa, presidente de la filial 32BJ del SEIU, y la líder juvenil Verónica Saravía, beneficiaria del programa de acción diferida a las deportaciones impulsada por el gobierno de Obama.