Los presidentes de Serbia y Kosovo tienen programado dirigirse al Consejo de Seguridad de la ONU la tarde del lunes tras la decisión de Kosovo de transformar su existente fuerza de seguridad de 4.000 efectivos en un ejército regular y la amenaza de Serbia de una intervención armada.

Kosovo era una provincia de Serbia y entró bajo la administración de la ONU y OTAN después de que una guerra aérea dirigida por OTAN en 1999 puso fin a las medidas severas contra los separatistas étnicos albaneses. La resolución del Consejo de Seguridad que estableció la administración interina de la ONU puso en duda el estatus final de Kosovo.

Los gobernantes mayoritariamente albaneses de Kosovo declaró su independencia en 2008 y Kosovo ha sido reconocido por unos 108 países. Sin embargo, Serbia rechaza su secesión y Rusia, un aliado cercano y miembro del Consejo de Seguridad con derecho a veto, ha bloqueado a Kosovo de convertirse en miembro de la ONU.

El presidente de Kosovo, Hashim Thaci, dijo el domingo que la decisión de su parlamento de convertir a la Fuerza de Seguridad de Kosovo en un ejército es “irreversible”.

El ministro de Exteriores de Serbia, Ivica Dacic, dijo el domingo que el presidente, Aleksandar Vucic, insistirá en la reunión del Consejo de Seguridad que el ejército fue formado en violación a la resolución de la ONU de 1999.

El gobierno de Serbia ha advertido que podría utilizar a su propio ejército en respuesta, y la primera ministra Ana Brnabic dijo que es “una de las opciones sobre la mesa”. Una intervención armada de Serbia podría causar una confrontación con las fuerzas de paz lideradas por la OTAN que están posicionadas en Kosovo desde 1999.