El secretario estadounidense del Interior, Ryan Zinke, quien enfrenta investigaciones federales sobre sus viajes, actividad política y posibles conflictos de interés, dejará su puesto al final del año, informó el sábado el presidente Donald Trump.

En su carta de renuncia, obtenida por The Associated Press, Zinke dijo que "ataques maliciosos y motivados por política" en su contra había "creado una distracción desafortunada" que evitaba que cumpliera su tarea en la agencia.

Trump tuiteó que el excongresista republicano de Montana "logró mucho durante su periodo en el cargo" y agregó que será anunciado un reemplazo la próxima semana. El puesto de gabinete requiere la confirmación del Senado.

Zinke se irá semanas antes de que los demócratas tomen el control de la Cámara de Representantes, un cambio de poder que promete intensificar las pesquisas sobre su conducta. Su salida ocurre en medio de una reorganización de personal mientras que Trump avanza hacia su tercer año en la presidencia enfrentando cada vez más dilemas legales debido a las crecientes investigaciones sobre su campaña, negocios, fundación y gobierno.

La carta de renuncia de Zinke, obtenida de un asistente del funcionario el sábado, cita lo que él llama "acusaciones falsas y sin mérito" y añade que "para algunas personas, la verdad ya no es importante".

La misiva firmada el sábado indicó que el último día de Zinke sería el 2 de enero. No quedó claro si Zinke ya había entregado su renuncia cuando Trump tuiteó.

El funcionario de 57 años desempeñó un papel importante en la gestión de Trump para revertir las regulaciones ambientales y promover el desarrollo de energía nacional. Zinke llamó la atención desde su primer día de trabajo, cuando fue del parque de monumentos National Mall al Departamento del Interior, en Washington, montado en un caballo.

Pese al creciente rumor de que Zinke había perdido el favor de Trump, él continuó siendo un ardiente promotor de ambas misiones, así como de su propia imagen de macho. El martes, Zinke apareció en una ceremonia de la Agencia de Protección Ambiental para revertir regulaciones sobre agua. Tras mencionar al menos dos veces que fue miembro del Navy SEAL, dirigió al público en aplausos para la industria estadounidense de gas y crudo.

Trump nunca estableció una relación personal fuerte con Zinke, pero apreció la manera cómo sobrellevó la crítica de organizaciones ambientales al revertir protecciones. Pero la Casa Blanca concluyó en las últimas semanas que Zinke iba a ser probablemente el integrante del gabinete más vulnerable a las investigaciones que se prevé realizarán los demócratas en la cámara baja, de acuerdo con un funcionario del gobierno que no estaba autorizado para hablar públicamente sobre el tema y que habló bajo condición de anonimato.

Su gestión fue extendida temporalmente mientras el Departamento del Interior ayudaba con la respuesta a los incendios forestales de California y la Casa Blanca se consumía con especulaciones sobre el futuro del jefe de despacho de la Casa Blanca John Kelly. Pero funcionarios de la Casa Blanca lo presionaron para que renunciara, dijo el funcionario, lo cual hizo después de participar en su último evento público el martes en la reunión de Navidad de su departamento.