Británica rescatada en el Océano llega a tierra chilena

La joven velerista británica Susie Goodall llegó el viernes a la ciudad chilena de Punta Arenas después de ser rescatada de las turbulentas aguas del Océano Pacífico en las que naufragó el 5 de...

La joven velerista británica Susie Goodall llegó el viernes a la ciudad chilena de Punta Arenas después de ser rescatada de las turbulentas aguas del Océano Pacífico en las que naufragó el 5 de diciembre.

Goodall bajó caminando rápido y muy seria por la pasarela de una embarcación chilena que navegó unos 20 minutos para recogerla desde el carguero chino “Tian Fu”, que la acercó a Punta Arenas, 2.000 kilómetros al sur de Santiago, donde la esperaban su madre y hermano que viajaron desde Gran Bretaña.

El único momento en que sonrió fue cuando abrazó a su madre y a su hermano con quienes subió a una ambulancia que la llevó a un recinto médico para revisarla.

Coincidentemente el embajador británico en Chile, Jamie Bowden, realizaba su primera visita a Punta Arenas, por lo que acudió a esperarla acompañado del cónsul en esa ciudad austral.

Ni Goodall ni su familia hablaron con la prensa.

La joven de 29 años naufragó a unos 3.500 kilómetros del Faro Raper, en el extremo sur chileno.

El embajador dijo que la familia de la velerista está muy feliz aunque, agregó que “también es un tiempo difícil para Susie porque este viaje era un desafío muy grande, muy importante para Susie y ahora lamentablemente está en la tierra”.

La joven era la única mujer y la más joven velerista que participaba en la regata Golden Globe Race 2018 que partió el 1 de julio de Les Sables-d’Olonne, Francia, y que se prolonga por entre ocho y 10 meses.

Se trata de una ruda competencia en la que los participantes viajan solos en sus veleros para dar la vuelta al mundo en un viaje sin escalas, sin piloto automático ni GPS.

La radiobaliza satelital del “DHL Starlight”, la embarcación de Goodall, se activó el miércoles de la semana pasada en medio de vientos de 35 a 40 nudos y olas de entre seis y siete metros en alta mar. La joven sufrió algunas lesiones y hematomas por el siniestro, según los organizadores de la regata.

El Servicio de Búsqueda y Salvamento Marítimo coordinó las labores de rescate entre las naves que se encontraban más cerca de la velerista. La embarcación china la recogió el viernes 7 desde los restos de su velero y la acercó a Punta Arenas.