Isabella Rodríguez, una morena de 25 años y 1,79 metros de altura que representó al estado Portuguesa, fue coronada Miss Venezuela el jueves en una modesta ceremonia sin las lujosas producciones de décadas pasadas y la ausencia de la reina de belleza saliente debido a su participación en el Miss Universo en Tailandia.

Veruska Ljubisavljevic, la Miss Venezuela que representó al país en el concurso Miss Mundo de 2017, entregó la corona a Rodríguez en sustitución de Sthefany Gutiérrez, Miss Venezuela 2017, una modelo de 19 años que está representando a la nación sudamericana en el Miss Universo que se efectuará el domingo.

Por primera vez en casi cuatro décadas, la ganadora del concurso Miss Venezuela _celebrado en uno de los estudios de la cadena televisiva Venevisión_ no será la representante oficial del país en la competencia de Miss Universo. Rodríguez, que vive en la barriada pobre de Petare en el este de Caracas, será la representante de Venezuela en el Miss Mundo el año próximo, anunció el comité organizador del certamen.

Miss Venezuela llegó a un acuerdo con Miss Mundo para elegir en el último trimestre de este año a la representante venezolana que irá a la edición del año 2019 de ese certamen, se informó. Tradicionalmente se escogía simultáneamente en el Miss Venezuela a las representantes de los dos máximos concursos internacionales de belleza.

En años recientes la austeridad ha caracterizado el concurso de belleza más popular del país como consecuencia de una compleja crisis económica que agobia a los venezolanos desde hace más de una década y se caracteriza por una hiperinflación y la escasez de productos básicos como alimentos y medicinas. Se espera que este año la inflación cierre el año en más de 1.300.000% y con una contracción económica del 18 %, según estimaciones del Fondo Monetario Internacional.

El Miss Venezuela se vio salpicado por la corrupción en la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) tras una avalancha de denuncias de que algunas exparticipantes usaban el concurso como plataforma para conseguir desde matrimonios por conveniencia hasta beneficios económicos por relaciones con personajes del gobierno venezolano.

Las denuncias de vínculos sospechosos entre algunas candidatas y sus promotores se produjeron en marzo apenas semanas después del retiro de Osmel Sousa, la mente maestra en casi la totalidad de los triunfos de las venezolanas en los certámenes de belleza del mundo durante casi 40 años.

María Gabriela Isler, Miss Universo 2013; Jacqueline Aguilera, Miss Mundo 1995, y Nina Sicilia, Miss Internacional 1985, fueron escogidas para liderar la reestructuración del Miss Venezuela y limpiar su imagen.

El certamen fue nuevamente sacudido en agosto, cuando un tribunal declaró “procedente" la solicitud de amparo que presentó Ljubisavljevic contra Miss Venezuela luego que la organización le notificó que no iría este año a Miss Mundo debido a las exigencias de la franquicia internacional para la elección de la representante de cada país en un concurso aparte.

Ljubisavljevic retiró la acción en septiembre luego que la organización Miss Mundo aceptó, como una "concesión especial", la participación de la joven a pesar de que no cumple algunos requisitos relacionados con el tiempo de selección y la edad de la concursante.

Con siete coronas, Venezuela es el segundo país con más ganadoras del Miss Universo después de Estados Unidos, que suma ocho.

En el 2009 ganó dos veces consecutivas el Miss Universo, cuando Stefanía Fernández logró la hazaña de obtener el cetro universal un año después que se coronara su compatriota Dayana Mendoza.

Venezuela también ha ganado el Miss Mundo en seis ocasiones, ocho veces el cetro de Miss Internacional, dos Miss Tierra y otras 100 diademas. Con excepción de la Miss Mundo de 1955, Susana Duijm, fallecida en junio del 2016, todas las coronas fueron conquistadas a partir de 1979.

En dos oportunidades, 1981 y 1996, Venezuela obtuvo los cetros de Miss Universo y Miss Mundo el mismo año. Únicamente Australia, en 1972, e India, en 1994, han logrado la doble corona, aunque sólo en una ocasión.