Una serie de amenazas de bomba enviadas por correo electrónico a cientos de escuelas, edificios de gobierno y otros lugares en Estados Unidos dieron pie a búsquedas, desalojos y temor, pero no se hallaron rastros de explosivos, y las autoridades consideraron el incidente solamente como un intento de extorsión.

Funcionarios policiales en todo el país desestimaron las advertencias, las cuales no consideraron creíbles porque, según ellos, buscaban solamente causar desorden y obligar a los objetivos a enviar dinero.

Algunos de los emails tenían escrito en el asunto: “Piénsalo dos veces”. El remitente aseguraba que un socio plantaría una pequeña bomba en el lugar donde estaba el destinatario y que la única forma de detenerlo era haciendo un pago de 20.000 dólares en bitcoins.

“Actualmente estamos monitoreando varias amenazas de bomba que han sido enviadas electrónicamente a varios sitios en toda la ciudad”, informó por Twitter la unidad de contraterrorismo del Departamento de Policía de Nueva York. “Estas amenazas también están siendo reportadas a otros sitios a nivel nacional y por el momento NO son consideradas creíbles”.

Otras agencias del orden también minimizaron las amenazas, las cuales fueron escritas en un estilo descuidado que recordaban al fraudulento correo electrónico de un supuesto príncipe nigeriano que pide dinero.

Las policías del condado Palm Beach, en Florida, y de Boise, Idaho, dijeron que no tienen razones para creer que las amenazas fueran creíbles. Uno de los emails cayó en el correo basura, dijo el jefe de policía de Boise, William Bones.

El FBI dijo que está apoyando a las agencias del orden que están lidiando con las amenazas. “Como siempre, exhortamos al público a reportar rápidamente las actividades sospechosas que pudieran representar una amenaza a la seguridad pública”, dijo el buró.

En todo el país, algunas escuelas cerraron y otras fueron desalojadas o puestas bajo vigilancia debido a la falsa amenaza. Las autoridades dijeron que una amenaza enviada a una escuela en Troy, Missouri, provino de Rusia.

Las amenazas de bomba también causaron desalojos en el ayuntamiento de Aurora, Illinois, las oficinas del diario News & Observer en Raleigh, Carolina del Norte; un tribunal suburbano en Atlanta y empresas en Detroit.

“Organizaciones en todo el país, tanto públicas como privadas, reportaron haber recibido amenazas de bomba hoy”, dijo Shannon Banner, portavoz de la policía estatal de Michigan. “No estuvieron dirigidas a ningún sector en particular”.

La Universidad Penn State notificó a los estudiantes a través de mensajes de texto de amenazas en unos seis edificios y un aeropuerto en su principal campus, en State College, Pensilvania. Más tarde avisó que todo parecía ser parte de una “falsa alarma nacional”.

Las autoridades en la secundaria Columbine en Colorado lidiaron con una amenaza diferente. Aquí los alumnos se mantuvieron dentro después de que alguien telefoneó para avisar de una bomba en la escuela y que había alguien armado que esperaba oculto afuera.

No hubo nada que validara las amenazas en Columbine, donde 12 estudiantes y un maestro murieron en un tiroteo perpetrado por dos estudiantes en 1999, dijo el portavoz policial Mike Taplin.