Un incendio registrado de madrugada en la capital de República Democrática del Congo destruyó miles de máquinas de votación a 10 días de las elecciones presidenciales, dijeron las autoridades el jueves. El fuego parecía tener motivaciones delictivas, añadieron afirmando que no alterará los comicios.

El uso de máquinas de votación por primera vez en las elecciones presidenciales del próximo 23 de diciembre, una rareza en África, generó preocupación entre opositores, diplomáticos y expertos por una posible manipulación en favor del favorito del presidente, Joseph Kabila, para sucederlo. Kabila dejará el cargo tras llegar al poder en 2001.

Según la Comisión Electoral, el incendio se desató en un almacén en Kinsasa y que es demasiado pronto para determinar la causa o el alcance de los daños.

El principal asesor de Kabila señaló que el incendio tuvo una naturaleza criminal y que unas 7.000 máquinas de votación y cabinas electorales quedaron destrozadas. Barnabe Kikaya culpó de lo ocurrido a los "enemigos de la democracia”.

El ministro de Seguridad de República Democrática del Congo dijo que esto supone el 10% de las máquinas de votación de Kinsasa y apuntó que serán sustituidas “muy rápido”.

"No podemos sacar conclusiones rápidas pero la hipótesis criminal no debe ser descartada", apuntó el ministro, Henri Mova, añadiendo que las llamas se originaron en dos puntos, lo que sugiere que comenzaron de forma simultánea.

Mova se mostró desafiante ante las presuntas acciones para alterar los comicios: "Los que lo intentaron no tuvieron éxito”.

Por el momento sigue habiendo importantes dudas sobre el éxito en el uso de las máquinas en un país falto de infraestructuras y con 40 millones de votantes, muchos de ellos sin experiencia con computadoras. Por el momento se han desplegado 100.000 máquinas. La campaña electoral se volvió violenta esta semana, cuando afronta su recta final.