Un expolicía de un suburbio de Chicago fue acusado de tráfico de drogas y de armas a una violenta pandilla internacional y luego incorporarse a la DEA para continuar con tales actividades.

Fernando Gomez, de 41 años, fue detenido el martes en Chicago, el mismo día que se hizo pública una acusación de reemplazo en Nueva York que lo acusa de asociarse con una banda criminal conocida como La Organización de Narcotraficantes Unidos.

En el acta de acusación, los fiscales federales alegan que mientras Gomez fungía como detective en Evanston, Illinois, obtuvo las armas de narcotraficantes que estaba investigando y luego las entregó al líder de la pandilla en Puerto Rico. La acusación señala que se incorporó a la DEA para poder “ayudar a los miembros de la conspiración de narcóticos”.

Se tiene previsto que Gomez comparezca ante la corte el martes.