Desestiman grueso de demanda vs decisión migratoria de Trump

El gobierno del presidente Donald Trump brindó una justificación adecuada para su decisión de poner fin al programa que reunió a cientos de inmigrantes de Centroamérica con sus familiares que viven...

El gobierno del presidente Donald Trump brindó una justificación adecuada para su decisión de poner fin al programa que reunió a cientos de inmigrantes de Centroamérica con sus familiares que viven en Estados Unidos, falló el lunes una jueza federal en San Francisco.

La magistrada Laurel Beeler desestimó la mayor parte de una demanda que alegaba que la finalización del programa Menores de Centroamérica _implementado bajo el mandato del expresidente Barack Obama_ había sido arbitraria y violaba la Constitución estadounidense.

El programa permitió que los padres de familia que estuvieran de forma legal en Estados Unidos presentaran una solicitud para traer al país a niños o a otros familiares que vivían en Honduras, Guatemala o El Salvador.

Uno de los objetivos era desalentar que los menores efectuaran el peligroso recorrido desde esos países hasta territorio estadounidense para reunirse con sus familiares.

Más de 1.300 personas llegaron a Estados Unidos amparadas por el programa entre 2014 y finales de 2016, según cifras que Beeler mencionó en su decisión.

Cuando le puso fin al programa en agosto de 2017, el gobierno de Trump revocó la aprobación para alrededor de 2.700 inmigrantes adicionales que iban a viajar a Estados Unidos.

En su fallo, Beeler dijo que la decisión de revocar esas aprobaciones fue arbitraria y caprichosa, y que requería más análisis y explicación.

Linda Evarts, una abogada del Proyecto Internacional para la Asistencia a Refugiados, un grupo de defensa legal que representa a los demandantes, dijo que recibía con beneplácito esa parte del fallo y consideró que la decisión era “un importante primer paso”.

En una orden por separado, Beeler insinuó que los demandantes podrían revisar su demanda para atender algunas de las preocupaciones que ella plantea.

Sin embargo, la jueza halló que el gobierno tenía suficientes argumentos legales y de políticas para respaldar su decisión de poner fin al programa de Menores de Centroamérica.

El gobierno de Obama concedió estatus de refugiados o la libertad mientras se resolvía su situación al 99% de la gente que entrevistó para el programa, dándoles luz verde para venir a Estados Unidos, según cifras del Departamento de Estado mencionadas en la decisión de Beeler.

El gobierno de Trump argumentó que las leyes de inmigración favorecían un enfoque más indulgente, de análisis caso por caso.

Beeler indicó que el gobierno concluyó racionalmente que el programa no era coherente con su política de inmigración y su visión de las leyes migratorias, y añadió que ella carece de la autoridad para cuestionar esas conclusiones.

Rechazó también los argumentos de que la decisión de poner fin al programa violaba el debido proceso y la protección igualitaria.