El nuevo gobierno de México proporcionó detalles el domingo de sus planes para construir una refinería de 8.000 millones de dólares en el estado natal del presidente Andrés Manuel López Obrador, así como para renovar otras seis en un intento por reducir la dependencia que este país petrolero tiene del combustible importado.

En declaraciones desde el puerto de Dos Bocas en el estado de Tabasco, con litoral en el Golfo de México, López Obrador criticó el abandono en que se encuentra la infraestructura petrolera del país y la idea de que es mejor que compre combustible extranjero.

“¿Cómo respondemos a ese absurdo de que nos dedicamos a vender petróleo crudo y a comprar gasolinas, como si vendiéramos naranja y compráramos jugo de naranja?”, le preguntó a la multitud.

López Obrador, que asumió el puesto el 1 de diciembre, planea destinar 75.000 millones de pesos (3.60 millones de dólares) de dinero ahorrado por medio de un programa de austeridad gubernamental para invertirlos en la paraestatal Pemex, que ha pasado apuros para generar excedentes monetarios para su expansión debido a que enfrenta crecientes obligaciones de pensiones, elevadas tasas fiscales, robo rampante de combustible y una disminución en la extracción de crudo.

Pemex está produciendo menos de 1.800 millones de barriles diarios de crudo, por lo cual México está a punto de cumplir su 14to año con declives en su producción.

El presidente Lázaro Cárdenas nacionalizó esta industria en 1938, expulsando a 17 petroleras extranjeras a las que el gobierno culpaba de estar saqueando la riqueza del país. Pero la constitución de México fue enmendada en 2013 para permitir mayor inversión privada en las áreas del petróleo y el gas.

López Obrador señaló que la apertura del sector energético es un fracaso, diciendo que la inversión extranjera en cuatro años equivale a sólo 2,5% de lo que Pemex invirtió durante el mismo período.

“No llegó la inversión extranjera”, afirmó.

México importará el 80% de la gasolina que necesita este año porque las refinerías existentes trabajan, en promedio, al 38% de su capacidad debido a la falta de mantenimiento e inversión, señaló la ministra de Energía, Rocío Nahle.

La remodelación de las refinerías deberá permitirle a Pemex suministrar el 70% de la gasolina que el país necesita, agregó.