Un joven en Massachusetts que enfrenta cargos por el asesinato de un adolescente de 17 años fue autorizado a permanecer en el país pese a haber sido identificado por la policía como miembro activo de la pandilla MS-13, muestran documentos de una corte federal.

Funcionarios de Seguridad Nacional le dijeron a un juez este verano que Henry Salvador Gutiérrez, de 19 años, debería ser deportado a El Salvador porque era un "miembro activo verificado" de la MS-13 con múltiples arrestos relacionados con armas, dijeron fiscales en un documento presentado la semana pasada.

Sin embargo, el juez falló que la información contra Gutiérrez era no era concluyente y ordenó su excarcelación el 30 de junio, apenas semanas antes de que Gutiérrez y otros cinco miembros de la MS-13 mataron a cuchilladas a Herson Rivas en Lynn el 30 de julio, de acuerdo con los fiscales.

Gutiérrez se declaró inocente de los cargos el viernes en la corte federal en Boston y está bajo arresto sin fianza en espera de su próxima comparecencia en la corte.

El caso se produce en medio de un debate sobre la base de datos de la policía de Boston sobre pandillas.

La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) presentó el mes pasado una demanda contra el departamento en la que pidió más información sobre la base de datos, incluso cuántas personas están listadas y su demografía.

La ACLU argumentó en su demanda en la Corte Superior que algunos jóvenes centroamericanos están siendo detenidos y deportados en gran parte porque han sido colocados erróneamente en la base de datos.

El comisionado de la policía Williams Gross, en un mensaje en Facebook, criticó a la ACLU, diciendo que son "guerreros de papel" que se preocupan más en presentar demandas que por las atrocidades de la MS-13 y otras pandillas.

Los fiscales dicen que Gutiérrez ha sido arrestado varias veces desde que llegó ilegalmente a Estados Unidos en 2014.

Fue colocado en la base de datos sobre pandillas luego de al menos tres arrestos por llevar machetes y cuchillos, por encontrarse en su poder ropa azul y blanca y por tener tatuado "503": todas características de membresía en la violenta pandilla salvadoreña, dijeron.

Cuando estaba bajo arresto por otro cago de armas en octubre, Gutiérrez alardeó de haber matado a Herson Rivas porque se sospechaba que éste, un pandillero de bajo rango, había cooperado con la policía, dijeron los fiscales.