El mayor banco de Dinamarca “ignoró deliberadamente” una advertencia sobre lavado de dinero a gran escala mediante su filial en Estonia, dijo el lunes un exempleado que denunció la irregularidad.

El británico Howard Wilkinson trabajó como operador de la filial del Danske Bank en Estonia de 2007 a 2014. Durante ese tiempo, Wilkinson dijo que escribió cuatro reportes en los que denunció el dinero sucio, parte del cual provenía de Rusia.

“A veces la alarma suena cuando hay un incendio en el sótano que nadie ve”, declaró Wilkinson durante una audiencia en el Parlamento danés. “Sonaba una gran alarma de humo. Pero (Danske Bank) intentó activamente apagarla”.

Wilkinson también señaló que la autoridad financiera de Dinamarca apenas reaccionó nueve años después de que él denunció las irregularidades por primera vez.

En septiembre, Danske Bank admitió que unos 200.000 millones de euros (235.000 millones de dólares) habían fluido por sus cuentas de 2007 a 2015, tras lo cual el director general de la institución presentó su renuncia. Debido a los hallazgos, las autoridades financieras de Dinamarca reabrirán una pesquisa y los fiscales daneses han emprendido una investigación penal.

Jesper Berg, jefe de la Autoridad Supervisora Financiera de Dinamarca, reconoció que se emprendió la pesquisa hasta después de que el diario Berlingske del país informara en febrero sobre un informe interno del Danske Bank.

“Cuando vemos toda la información hoy, uno puede preguntarse por qué no se hizo más”, declaró Berg. Berg cree que la filial del Danske Bank de Estonia tenía algún tipo de unidad “que hizo todo para ocultar estas transacciones”.