La primera ministra de Gran Bretaña, Theresa May, se defendió el sábado de las críticas a su acuerdo para el Brexit y aseguró que no funcionarán los planes alternativos de sus rivales en el Partido Conservador para la salida del país de la Unión Europea.

May intenta ganar la pugna con los rebeldes dentro de su propio partido y salvar su liderazgo tras una semana difícil. Dos ministros que abandonaron su gobierno y otros conservadores disconformes se unieron para tratar de derrocarla días después de alcanzar un acuerdo para el divorcio entre Londres y Bruselas.

En una entrevista con el periódico Daily Mail, la dirigente intentó recabar apoyo, revelando cómo su esposo la respaldó durante lo que admitió que fueron "un par de días bastante complicados". May también se enfrentó a sus opositores, señalando que las alternativas que proponen para abordar uno de los asuntos clave del Brexit _ la frontera entre Irlanda del Norte e Irlanda _ no resolverían el problema.

"La gente dice 'Si pudieras hacer algo ligeramente diferente, tener el modelo de Noruega o el modelo de Canadá, este problema de apoyo desaparecería', pero no lo haría. Este asunto va a seguir estando ahí", declaró en la entrevista publicada el sábado.

"Algunos políticos se enredan tanto en las complejidades de su argumento que olvidan que no se trata de esta o aquella teoría o de si va a hacerme quedar bien", agregó.

May, que calificó a su esposo Philip como su "roca", dijo que lo primero que hizo cuando estalló la revuelta conservadora el miércoles fue servirle un whisky.

Aunque May parece haber sobrevivido a la tormenta política de la semana pasada, su dolor de cabeza está lejos de terminar. Los descontentos "Brexiteers" (simpatizantes de un Brexit duro) creen que tienen los respaldos suficientes para desafiar el liderazgo de la primera ministra en los próximos días. Buscan 48 votos a favor de una moción de censura para _según los estatutos del partido_ poder proceder a la votación. Hasta el momento, más de 20 dijeron públicamente que presentaron las cartas de apoyo.

Los medios británicos reportaron que varios destacados conservadores proBrexit, incluyendo a la líder de la Cámara de los Comunes, Andrea Leadsom, están trabajando para convencer a May para que cambie sus planes para el Brexit y renegocie el acuerdo de divorcio para hacerlo más aceptable para ellos.

Los líderes de la Unión Europea convocaron una cumbre para el próximo 25 de noviembre en Bruselas en la que ratificarán el pacto.