El presidente de Irak, Barham Salih, inició el sábado una visita a Irán, donde se comprometió a mejorar las relaciones entre los dos países menos de dos semanas después de que Estados Unidos restableció las sanciones petroleras que se habían levantado con el acuerdo nuclear de 2015.

Teherán, que ha ejercido una importante influencia sobre Bagdad desde la invasión encabezada por Estados Unidos en 2003 que derrocó a Saddam Hussein, espera mantener las exportaciones a su vecino a pesar de las renovadas sanciones. Irak es el segundo mayor mercado de Irán por detrás de China, y compra todo tipo de productos, desde alimentos y maquinaria a electricidad y gas natural.

En una conferencia de prensa conjunta luego de su reunión con Salih, el presidente iraní, Hasán Ruhani, dijo que discutieron incrementar el comercio de electricidad y productos derivados del petróleo y el establecimiento de zonas de libre comercio a lo largo de la frontera. Además, hablaron de proyectos petroleros conjuntos y de la mejora del transporte entre las dos naciones.

El comercio entre los dos países se acercó a los 7.000 millones de dólares en 2017, y las dos partes se comprometieron a llegar hasta los 8.500 millones de dólares este año. Ruhani apuntó que podrían llegar a alcanzar los 20.000 millones anuales.

Salih también se comprometió a mejorar las relaciones entre Bagdad y Teherán y sugirió la formación de un “nuevo sistema regional”, que incluya a Irak e Irán, basado en la “integridad política, los intereses nacionales y la cooperación entre naciones y gobiernos”, pero no ofreció más detalles.

El pasado mayo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, retiró a Washington del histórico acuerdo firmado en 2015 entre Teherán y las potencias nucleares. Los observadores de Naciones Unidas sostienen que Irán sigue cumpliendo el pacto por el que accedió a limitar su enriquecimiento de uranio a cambio de un alivio de las sanciones económicas.

Desde entonces, Trump anunció las imposición de nuevas sanciones, que calificó como “más duras” de la historia contra Irán, y el país ha visto cómo sus exportaciones de petróleo se desplomaron y su moneda perdió la mitad de su valor. La mayor parte de las sanciones, contra el petróleo y las finanzas, entraron en vigor el 5 de noviembre.

Estados Unidos, que proporcionó ayuda militar crucial a Irak en su batalla contra el grupo extremista Estado Islámico, concedió una exención de 45 días a Bagdad para la compra de gas y electricidad a Irán.

Salih dijo que el país no debería ser "un campo de batalla entre demandas y voluntades enfrentadas".