Un abogado en Nueva York que ganó un juicio histórico contra Chevron por contaminación petrolera en Ecuador y al que después le fue suspendida su licencia en Estados Unidos por cargos de conducta profesional indebida jamás tuvo una audiencia imparcial y debe permitírsele que se defienda contra la inhabilitación, dijo un árbitro en un fallo.

La decisión implica a Steven Donziger, que encabezó al equipo jurídico que representó a ecuatorianos que intentaron obligar a Chevron a que pagara el daño ambiental causado a un bosque tropical por Texaco, que formaba parte de un consorcio que efectuó actividades petroleras en el país sudamericano de 1972 a 1990.

La disputa jurídica emprendida en 1993 rindió frutos en Ecuador. Un tribunal en el país ordenó a Chevron que pagara 9.500 millones de dólares. Pero en 2014, un juez federal en Nueva York, Lewis A. Kaplan, invalidó el fallo ecuatoriano con el argumento de que fue obtenido mediante conducta profesional indebida.

En julio, una corte de apelaciones en el estado de Nueva York suspendió a Donziger sin una audiencia con base en el fallo de Kaplan de que el equipo del abogado en Ecuador presentó pruebas falsas, consiguió que otra parte redactara en secreto el informe de un perito judicial, y ofreció al juez del fallo un soborno de 500.000 dólares.

Donziger impugnó esos señalamientos y afirmó que se sustentaron en los dichos fraudulentos obtenidos mediante sobornos que Chevron pagó a testigos.

Un árbitro asignado por la corte, John R. Horan, dijo el 8 de noviembre en un fallo que Donziger merece una audiencia para defenderse. También cuestionó si Kaplan violó el derecho constitucional de Donziger al debido proceso.

En la práctica, Kaplan “creó una acusación penal formal” y procesó a Donziger por confabulación, según Horan.

“Es dudoso que si el fiscal federal hubiera presentado una acusación formal en los mismos términos, (Donziger) habría optado por tener un juicio con un solo juez y renunciado a su derecho a un juicio con jurado”, escribió el árbitro.

Horan señaló que concedía a Donziger dos días a partir del 4 de diciembre para exponer por qué no debe ser inhabilitado.