El gobierno de República Checa anunció el miércoles que el país no firmará un pacto de Naciones Unidas que promueve un enfoque internacional para una migración segura y ordenada.

El primer ministro checo, Andrej Babis, se opuso enérgicamente al documento alegando que supone una amenaza para la seguridad y soberanía del país.

Babis explicó que el pacto de la ONU, que se adoptará en una cumbre el 11 y 12 de diciembre en Marrakech, Marruecos, es peligroso pese a no ser vinculante porque “define de hecho la migración como un derecho humano básico”.

El dirigente señaló que Estados Unidos, Austria y Hungría tampoco rubricarán el documento.

República Checa ya rechazó antes un plan de la Unión Europea que asignaba una cuota de migrantes a cada estado miembro para su realojo.