Una corte de Camboya acusó el martes a 18 personas, incluyendo 11 mujeres embarazadas, de violar las leyes en contra de los vientres de alquiler.

El portavoz de la Corte Municipal de Nom Pen, Ly Sophana, dijo que las 11 mujeres y otras cuatro personas fueron acusadas de incurrir en la práctica de vientres de alquiler y tráfico de personas. Otras tres personas enfrentan cargos de conspiración, pero no comparecieron ante el tribunal.

Los sospechosos fueron arrestados la semana pasada en un operativo policial y fueron acusados bajo una ley que prohíbe específicamente la práctica de vientres por alquiler, que fue proscrita en 2016 después de que el país se convirtiera en un popular destino entre los extranjeros que buscaban mujeres para que dieran a luz a sus hijos.

Actuar como intermediario entre un padre adoptivo y una mujer embarazada conlleva una pena de uno a seis meses de prisión. La condena por cargo por tráfico de personas puede ser de siete a 15 años de cárcel.

Los países en desarrollo son populares para el alquiler de vientres debido a que los costos son mucho más bajos que en naciones como Estados Unidos y Australia, en donde los servicios de alquiler de vientres pueden costar hasta 150.000 dólares. El negocio de las madres sustitutas floreció en Camboya después de que se impusieran restricciones estrictas en la vecina Tailandia. También hubo fuertes medidas en la India y Nepal. Después de que Camboya impusiera medidas, la práctica se trasladó a la vecina Laos.

A principios de julio, 33 camboyanas embarazadas que fueron contratadas como madres sustitutas fueron acusadas formalmente de alquiler de vientres y tráfico de personas, al igual que un chino y otras cuatro mujeres de Camboya acusadas de administrar el negocio.

En julio del año pasado, una corte de Camboya sentenció a una australiana y a dos colaboradores camboyanos a un año y medio de prisión por proporcionar un servicio comercial de alquiler de vientres.