Boeing no avisó a los pilotos sobre las funciones de un nuevo sistema de control de vuelo en sus 737 MAX que, según parece, forman parte de la investigación sobre el choque mortal del mes pasado en Indonesia, de acuerdo con pilotos que vuelan estos aviones en Estados Unidos.

Los pilotos dijeron que no fueron capacitados en las nuevas funciones del sistema anti pérdida de aire, que son diferentes a las del popular modelo previo 737.

El sistema automatizado está diseñado para ayudar a los pilotos a evitar elevar demasiado el morro del avión, lo cual puede hacer que la aeronave entre en pérdida, al bajarlo automáticamente.

Sin embargo, si esa orden de bajar el morro es provocada por un sensor defectuoso, que es lo que se cree que ocurrió en el choque de Lion Air, los pilotos pueden tener problemas para controlar el avión, el cual puede irse a pique o probablemente chocar, de acuerdo con un boletín de seguridad de Boeing y reguladores de seguridad.

El boletín agregó nuevos detalles sobre cómo evitar que una serie de eventos fuera de control provoquen un accidente, dijeron pilotos.

"Es algo que no tuvimos antes en ninguna de nuestras capacitaciones. No era parte de nuestra regulación. American (Airlines) no la tenía", dijo Dennis Tajer, piloto de 737 y portavoz del sindicato de pilotos de American Airlines. "Ahora me pregunto, ¿qué más hay que averiguar?"

El presidente del sindicato de pilotos de Southwest Airlines, Jon Weaks, dijo al periódico Wall Street Journal, "Estamos enojados de que Boeing no notificara a las empresas y los pilotos no recibieran aviso alguno".

El MAX es la nueva versión del bimotor Boeing 737. Se han entregado más de 200 a aerolíneas de todo el mundo, incluyendo American, Southwest y United. La portavoz de Southwest, Brandy King, dijo que el nuevo sistema automatizado de maniobras no fue incluido en el manual de operaciones de modelos MAX.

American y United no respondieron de inmediato a mensajes que se les dejaron en busca de comentarios.

El presidente y dirigente de Boeing, Dennis Muilenburg, dijo que la empresa con sede en Chicago sigue creyendo que el MAX es un avión seguro. Boeing no retuvo información sobre operaciones para aerolíneas y trabajadores de vuelos, agregó Muilenburg.