La contienda electoral para gobernador del estado de Georgia seguirá en el limbo durante varios días más después de que una jueza federal ordenara el martes el aplazamiento de la certificación del conteo de votos en una de las batallas electorales más disputadas en Estados Unidos.

La jueza Amy Totenberg ordenó a las autoridades estatales el lunes por la noche esperar hasta el viernes para certificar el resultado final de la contienda entre el republicano Brian Kemp y la demócrata Stacey Abrams, y tomar las medidas necesarias para garantizar que no sean rechazadas inapropiadamente las boletas provisionales.

El fallo en el caso de una demanda presentada por un grupo activista le dio a Abrams esperanzas en sus esfuerzos para cerrar la brecha y forzar una segunda vuelta. Los resultados extraoficiales le dan a Kemp una mínima mayoría, pero Abrams argumenta que hay suficientes votos en ausencia, por correo y boletas provisionales sin contar para forzar una segunda vuelta el 4 de diciembre, y dar nuevas fuerzas a sus aspiraciones de convertirse en la primera mujer negra en la historia del país en ser gobernadora de un estado.

Mientras tanto, varios manifestantes, incluida una senadora estatal demócrata, fueron detenidos el martes durante una protesta para exigir el conteo de todos los votos en el Capitolio de Georgia.

"Me han arrestado porque me niego a dejar la sala de este edificio en el que soy senadora estatal”, dijo la legisladora Nikema Williams al ser escoltada del inmueble. “No estaba gritando. No estaba coreando. Estaba parada pacíficamente junto a los electores a quienes represento”.

Abrams ha pedido una audiencia en otra demanda federal que su campaña presentó el domingo. Esa demanda busca un mandato más amplio para determinar cómo las autoridades de los condados tratan las boletas provisionales y en ausencia rechazadas por diversas razones.

La campaña de Kemp argumenta que no hay suficientes votos pendientes para forzar una segunda vuelta.