Los crímenes de odio en Estados Unidos subieron 17% en el 2017, su tercer aumento consecutivo y los antisemitas crecieron en 37%, de acuerdo con un reporte del FBI divulgado el martes.

El año pasado se reportaron 7.175 crímenes, de 6.121 en el 2016. El informe del FBI define los delitos de odio como aquellos que son motivados por parcialidad en base a la raza, religión, orientación sexual y otras características de personas.

Hubo un aumento de 23% en delitos de odio en base a creencias religiosas, con más de 900 reportes de crímenes dirigidos a judíos o instituciones judías. El FBI dijo que hubo 2.013 crímenes de odio en contra de afroestadounidenses, incremento de 16%.

Algunos de estos aumentos podrían ser resultado de mejoras del sistema de reportes por parte de agencias policiales, pero tanto autoridades como activistas aseguran que no cabe duda de que los crímenes de odio están aumentando.

El anuncio del reporte ocurre dos semanas después de que un atacante matara a tiros a 11 personas dentro de una sinagoga en Pittsburgh. El sospechoso de esa masacre, Robert Bowers, de 46 años, manifestó odio hacia los judíos durante el tiroteo y luego dijo a la policía que "es necesario que todos estos judíos mueran", dijeron las autoridades. A Bowers se le presentaron cargos de crímenes de odio y otros delitos federales.

"Este informe ofrece evidencia de que tenemos que hacer más para enfrentar este clima divisivo de odio en Estados Unidos", dijo Jonathan Greenblatt, director general de la Liga Antidifamación. "Eso comienza con todo tipo de líderes de todos los sectores condenando vehementemente cada ocurrencia de antisemitismo, intolerancia y odio".