El papa Francisco denunció el jueves a los gobiernos que intentan desacreditar a sus críticos mediante campañas de “murmuraciones”, difamando a través de los medios a quienes consideran amenazas.

Francisco no mencionó un país en particular, pero dijo que los gobiernos dictatoriales se caracterizan por tomar el control de los medios para “disminuir a quien represente una amenaza”.

En su homilía matutina, Francisco dijo que las campañas de calumnias pueden infectar las relaciones en las familias, parroquias y diócesis, además de la política global.

Dijo que el daño causado por el “pecado de la murmuración” es particularmente grave en política “cuando un gobierno no es honesto y trata de embarrar a sus adversarios con murmuración, difamación y calumnias”.

El pontífice dedicará su próximo mensaje anual por la paz a exhortar a una mayor responsabilidad en la política.