Papa aprueba beatificación de religioso muerto en Guatemala

El papa Francisco concluyó que el hermano religioso estadounidense James Miller fue asesinado por odio a la fe católica durante la guerra civil de Guatemala, por lo que podrá ser beatificado.En los...

El papa Francisco concluyó que el hermano religioso estadounidense James Miller fue asesinado por odio a la fe católica durante la guerra civil de Guatemala, por lo que podrá ser beatificado.

En los últimos años, Miller se ha convertido en el segundo estadounidense asesinado en Guatemala en acercarse a una posible santidad. El año pasado, el reverendo Stanley Rother, quien fue baleado durante el conflicto guatemalteco en 1981, fue beatificado como mártir en su natal Oklahoma.

Francisco aprobó un decreto que reconoce que Miller, originario de Stevens Point, Wisconsin, murió como mártir el 3 de febrero de 1982 en Huehuetenango, Guatemala, informó el jueves el Vaticano. El religioso de 37 años estaba trabajando con jóvenes indígenas como miembro de los Hermanos de las Escuelas Cristianas de La Salle cuando fue asesinado por tres hombres enmascarados. Nadie ha sido arrestado por el asesinato.

Los hermanos de Miller reportaron haber recibido advertencias de que la unidad de inteligencia de las fuerzas armadas de Guatemala, el escuadrón de la muerte del G-2, los estaban buscando.

Una comisión de la verdad de la ONU determinó que unas 245.000 personas fueron asesinadas o desaparecidas durante la guerra civil de Guatemala de 1960-1996, en donde se enfrentaron gobiernos de derecha con apoyo estadounidense contra indígenas y guerrillas de izquierda. La gran mayoría de los asesinatos se atribuyeron al ejército o a grupos paramilitares progubernamentales.

Al ser declarado mártir, Miller ya no necesita haber hecho un milagro de intercesión para confirmar su beatificación. Sin embargo, para su canonización es necesario dicho milagro. Todavía no se ha fijado fecha de beatificación.

Miller fue una entre más de una decena de personas cuyas causas para llegar a la santidad avanzaron durante una audiencia el miércoles entre Francisco y el jefe de la oficina de canonización del Vaticano. Durante su audiencia, Francisco dio el paso inusual de decretar que Michael Giedroyca, un miembro laico de la Orden de San Agustín durante el siglo XV, podría ser beatificado sin ser declarado mártir o que se le haya atribuido un milagro de intercesión.

Giedroy nació en Lituania con una enfermedad que lo dejó bajo de estatura. Pasó gran parte de su vida en Cracovia, Polonia, en donde murió en 1485.

Francisco ha otorgado un puñado de decretos similares para figuras santas reconocidas y veneradas, incluido el papa Juan XXIII, a quien Francisco declaró un santo junto con san Juan Pablo II en 2014.