Ante la indignación mundial por el asesinato de Jamal Khashoggi, funcionarios saudíes ahora reconocen que el periodista fue abordado al interior del consulado del reinado en Turquía y que había un doble a la mano para ayudar con el encubrimiento. Es el giro más reciente en los elaborados esfuerzos del reinado para explicar la muerte de Khashoggi.

Esta nueva versión de los hechos, que dos funcionarios saudíes describieron a The Associated Press, surge tres semanas después de que el reinado dijera que Khashoggi salió del consulado por su cuenta e insistía en que las afirmaciones turcas de que fue asesinado por un escuadrón de la muerte eran infundadas.

Ahora, los funcionarios saudíes le dicen a AP que, en efecto, enviaron a un equipo a Turquía que incluía a un experto forense y a un hombre cuyo trabajo era vestirse con la ropa del escritor de 59 años y hacerse pasar por él, aunque insisten en que su muerte fue accidental.

Esta versión intenta distanciar al príncipe heredero Mohammed bin Salmán del asesinato, aunque funcionarios vinculados con el dirigente de 33 años se han visto implicados. Sin embargo, el hecho de que los saudíes reconozcan algunos aspectos de la versión proporcionada por las autoridades turcas, indica que el reinado siente una intensa presión global, incluida la del presidente Donald Trump y de miembros del Congreso de Estados Unidos, algunos de los cuales han pedido que se frene el envío de armas y se impongan sanciones.

Los funcionarios hablaron bajo condición de anonimato debido a la delicadeza del tema y a que la investigación de la muerte de Khashoggi está en curso.

No hubo forma de corroborar la versión saudí, que ilustra a los sospechosos como operadores insubordinados. También contradice a muchos observadores que creen que la compleja estrategia que llevó a la muerte de Khashoggi no pudo haber ocurrido sin conocimiento del príncipe heredero, quien controla los principales mecanismos de poder en el reinado con la bendición de su padre, el rey Salmán.

“Muy probablemente tuvo la aprobación del gobierno saudí”, dijo Robert Jordan, quien fue embajador de Estados Unidos en Arabia Saudí bajo el gobierno del presidente George W. Bush.

La prensa turca progubernamental había reportado que un escuadrón de la muerte saudí con 15 miembros viajó a Turquía para matar a Khashoggi, quien escribía columnas críticas del gobierno del príncipe heredero mientras vivía en un exilo autoimpuesto en Estados Unidos. El grupo dejó el país horas después en aviones privados, informó la prensa.

Los funcionarios saudíes que hablaron con AP reconocieron que el reinado envió a un equipo a Turquía, pero dijeron que los hombres actuaban bajo la instrucción del predecesor del rey Salmán, el rey Abdullah, de llevar de vuelta al reinado a disidentes saudíes en el extranjero supuestamente para participar en un “diálogo nacional” sobre el futuro del país.

Reconocieron que el plan incluía sacar a Khashoggi del consulado e interrogarlo en una “casa segura”.

Al preguntarles por qué el equipo incluía a un experto en ciencias forenses y un doble, dijeron que, de haberse utilizado la opción de la casa segura, el plan era que el forense limpiara la evidencia de que Khashoggi fue al consulado y que el doble saliera del lugar para dar la falsa impresión de que Khashoggi salió por su cuenta.

En lugar de eso, dijeron, el operativo se tornó violento. El equipo incluía a un excolega de Khashoggi que le aconsejó regresar al reinado. Cuando eso falló, el escritor, según la versión de los funcionarios, preguntó si sería secuestrado. Al decirle que lo llevarían a una casa segura, comenzó a pedir ayuda a gritos. Fue ahí que una persona no identificada del equipo lo tomó del cuello para controlarlo y silenciarlo, pero terminó matándolo, dijeron los funcionarios.