Decenas de miles de personas se manifestaron el domingo en 15 estados de Brasil en respaldo del candidato presidencial derechista Jair Bolsonaro, ganador de la primera ronda el 7 de octubre y amplio favorito para vencer al izquierdista Fernando Haddad en una semana.

“¡Fuera PT!” y “¡Yo vine gratis!” fueron los dos gritos de guerra de los seguidores de Bolsonaro en el acto en Río de Janeiro donde miles de personas dieron uno de los últimos alientos al candidato del Partido Social Liberal (PSL).

Con cuatro carros de sonido apostados sobre la Avenida Atlántica, que bordea la playa de Copacabana, los seguidores de Bolsonaro, en su mayoría vistiendo camisetas amarillas y de la selección brasileña de fútbol, celebraron el clima favorable que se presenta en la víspera del desenlace de las elecciones.

De acuerdo a las últimas encuestas, Bolsonaro sostiene una abultada ventaja sobre Haddad, candidato del Partido de los Trabajadores (PT) y delfín del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva. Se impondría por 59 puntos a 41, según divulgó la consultora privada Datafolha el jueves.

El candidato del PSL obtuvo 46% de las votaciones en la primera ronda, pero necesitaba más de 50% para evitar una segunda vuelta. Haddad terminó en segundo lugar con 29% de los votos.

“El pueblo está cansado de tanto robo y de la división que ha creado la izquierda entre blancos y negros, y gays y heterosexuales”, dijo a The Associated Press Andre Amarol, de 34 años, chófer de Uber.

Amarol, quien votó y apoyó a Lula en su primer gobierno entre 2003 y 2006, dijo que se decepcionó con el expresidente y con la política y que ahora ha vuelto a confiar.

“Pensaba que porque Lula era una persona del pueblo iba a gobernar por nosotros pero me defraudó. Él (Bolsonaro) es un hombre familiar y honesto; confiamos en él”, afirmó.

Amarol vestía una camiseta militar con el rostro de Bolsonaro. Era uno de los productos más vendidos relacionados con las elecciones, junto con camisetas amarillas con la frase “Mi partido es Brasil” y muñecos inflables de Lula vestido de presidiario.

Sao Paulo, Brasilia, Salvador de Bahía, Curitiba y otras ciudades de Brasil también registraban el domingo manifestaciones en apoyo a Bolsonaro. Un día antes, miles de personas salieron a las calles para protestar contra su candidatura.

El candidato derechista, quien se presenta como un “salvador de la patria” que promete sacar a Brasil de una debacle política, económica y moral, ha sentado su plataforma sobre el combate a la corrupción y a la violencia como ejes principales.

A la par de su popularidad, Bolsonaro generó en Brasil una enorme onda de rechazo gracias a su historial de comentarios ofensivos hacia las mujeres, los negros y la comunidad homosexual.

El candidato del PSL, un nostálgico de la dictadura militar que gobernó Brasil entre 1964 y 1985 y congresista desde hace 27 años, promete valorizar a las fuerzas de seguridad y adoptar una política de tolerancia cero contra la criminalidad.

Entre sus proyectos aparecen la flexibilización de las normas para la portación de armas y el otorgamiento de mayor protección legal a los policías que cometan crímenes mientras laboren, lo que muchos sectores interpretan como una carta blanca para matar. Los opositores tildan a Bolsonaro de “fascista” y lo consideran un riesgo para la democracia.

“La policía no está pudiendo enfrentar a los criminales, está llena de trabas y problemas por causa de los supuestos derechos humanos”, dijo Fernando Brum, de 60 años, un ex policía del ejército retirado que se entusiasma con las propuestas de Bolsonaro.

Brum considera que el candidato derechista es el único “patriota y brasileño” que puede derrotar al “PT y al comunismo” en Brasil.

Por la tarde, la titular del Tribunal Superior Electoral, Rosa Weber, convocó a una conferencia de prensa luego de que el candidato petista denunciara a Bolsonaro por haber favorecido un presunto plan de divulgación de noticias falsas a través de empresas para perjudicarlo.

Weber aseguró que la justicia investiga la denuncia y resaltó que el tribunal está trabajando para evitar que informaciones falsas contaminen el proceso electoral.

"Nuestra respuesta se está dando en el área jurídica y administrativa. Si alguien tiene la solución para evitar que se reproduzcan las fake news, por favor, pueden presentarla. Aún no descubrimos el milagro", dijo Weber.

Haddad había declarado incluso que la candidatura de Bolsonaro podría ser anulada debido a la gravedad del presunto delito, revelado por el diario Folha de Sao Paulo.