Netanyahu aplaza demolición de caserío palestino

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu dijo el domingo que decidió posponer la planeada demolición de un caserío palestino en Cisjordania para dar tiempo a una solución negociada con sus...

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu dijo el domingo que decidió posponer la planeada demolición de un caserío palestino en Cisjordania para dar tiempo a una solución negociada con sus residentes, en un paso que parece dirigido a evitarse la dura condena internacional que la demolición causaría.

Israel se ha visto bajo fuertes críticas, con muchos países europeos llamándolo a evitar la demolición de Khan al-Ahmar. El principal fiscal de la Corte Penal Internacional dijo recientemente que esa medida pudiera constituir un crimen de guerra.

Funcionarios israelíes dijeron que soluciones alternativas han sido propuestas en días recientes por diversas partes y que Netanyahu quería darles una oportunidad. Eso causó críticas de los socios ultraconservadores de la coalición de Netanyahu, que demandan una acción inmediata. En respuesta, Netanyahu dijo que el caserío será demolido y que su aplazamiento no era indefinido.

"Khan al-Ahmar será evacuado, es un fallo de la corte, es nuestra política y se hará”, dijo. “No tengo intenciones de posponerlo hasta nuevo aviso, contrario a reportes, sin por un período breve y definido”.

Netanyahu dijo que convocará una reunión del gabinete el domingo para decidir la duración de la demora.

Israel dice que en caserío beduino de chozas en las afueras de un asentamiento judío fue construido ilegalmente en una localidad no segura cerca de una importante carretera. Ha ofrecido reasentar a los habitantes a un sitio a unos pocos kilómetros de distancia en las que dice son mejores condiciones _ con conexiones a agua potable, electricidad y sistema de alcantarillado, de lo que carecen actualmente. Pero críticos dicen que es imposible para los palestinos conseguir permisos de construcción y que el plan de demolición tiene como objetivo hacer espacio para la expansión del asentamiento judío.

La Corte Suprema de Israel rechazó recientemente la última apelación, despejando el camino para la demolición.

El caserío de 180 habitantes se ha vuelto una bandera de lucha para los palestinos, que han realizado grandes protestas en el sitio en los últimos meses.