Un sismo leve de magnitud 4 sacudió el sábado el norte de Texas y el noroeste de Oklahoma sin que se informara de víctimas ni daños.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS por sus siglas en inglés) dijo que el temblor ocurrió a las 8:04 de la mañana a unos 15 kilómetros (9 millas) al norte-noreste de Amarillo y tuvo una profundidad de 5 kilómetros (3 millas).

Según los geólogos, es improbable que un sismo de esa magnitud cause daños.

Oklahoma ha registrado en los últimos años miles de sismos, muchos atribuidos a la inyección de aguas residuales de la producción de petróleo y gas natural en el subsuelo.

Los científicos también han atribuido los sismos en Kansas, Texas y otros estados a la inyección de aguas residuales.

Las autoridades de Oklahoma han ordenado a varios productores de petróleo y gas en el estado que cierren pozos de inyección y reduzcan los volúmenes en otros.