Diez policías españoles y un migrante resultaron heridos cuando una multitud de migrantes intentó de escapar del centro de detención del cual iban a ser deportados, informaron autoridades.

La policía española dijo que un grupo de unos 80 migrantes de Argelia intentó escapar del centro de reclusión ubicado en Madrid el sábado por la mañana.

En agosto, 13 migrantes lograron huir del mismo centro. Poco tiempo después, cinco de ellos fueron detenidos.

España ha registrado un aumento en las llegadas de migrantes provenientes de África en lo que va del año. Muchos han hecho el peligroso viaje por el mar Mediterráneo en botes.

Los migrantes que recibieron la orden de un juez español para ser deportados a sus países de origen son colocados en centros de reclusión hasta por 60 días mientras las autoridades organizan su retorno.

Por otra parte, la policía de Chipre informó que la mayoría de los 29 migrantes sirios que llegaron a la isla tras zarpar del Líbano comentaron a las autoridades que tienen familiares que viven en el país.

El sábado, la policía dijo que los migrantes -- incluidas cinco mujeres, nueve niños y un menor sin compañía de un adulto -- no han realizado solicitudes de asilo tras llegar a un centro de acogida en la capital Nicosia.

Los 29 migrantes llegaron el viernes en un barco a Cape Greco, en el sur de Chipre.

Las autoridades de Chipre dijeron que el pequeño país de 1,1 millones de habitantes apenas puede hacer frente a un creciente número de solicitantes de asilo.

Por otra parte un grupo humanitario dijo que un buque suyo que rescataba a migrantes recibió autorización para zarpar de Malta a fin de ser reparado, a pesar de que las autoridades durante meses se lo habían prohibido.

La agrupación alemán “Sea-Watch” anunció el sábado que su buque “Sea-Watch 3” no podía zarpar desde el 2 de julio debido a investigación sobre buques registrados en Holanda.

La indagación comenzó debido a las condiciones en que el buque MS Lifeline trataba de llegar a Malta con 234 refugiados a bordo. El capitán del Lifeline, de nacionalidad alemana, niega que trató de entrar ilegalmente a las aguas del país ilegalmente.

“Sea-Watch” denunció que Malta retuvo su embarcación por casi dos meses “sin justificación alguna”.