La coalición gobernante de Australia se vio obligada a formar parte de un gobierno minoritario el sábado luego de un giro inesperado contra su aliado principal, el Partido Liberal, en unas elecciones para un escaño en la Cámara de Representantes, que quedó vacante luego de que el partido despidió al primer ministro.

En una represalia por parte del electorado luego de la cuarta destitución de un dirigente australiano provocada por el voto interno del partido en tan solo ocho años, más del 20% votó contra los liberales y la candidata independiente Kerryn Phleps obtuvo una victoria decisiva.

El resultado le costará al partido la mayoría que tiene en la Cámara de Representantes y provocará que el primer ministro Scott Morrison dependa de acuerdos con legisladores independientes para garantizar la confianza en su gobierno, promulgar leyes y asegurar más financiamiento.

Las proyecciones de Australian Broadcasting Corp. colocaron a Phelps como la ganadora tras el recuento de un 9% de los votos. Los pronósticos apuntan que obtendría un 57% de los votos en un marco que favorece a los dos partidos.

El candidato liberal Dave Sharma reconoció su derrota al poco tiempo y dijo: “El resultado de esta noche ha terminado un poco antes de lo que esperaba. Ciertamente me alegro de haber mantenido mi trabajo”.

De los 150 escaños de la Cámara de Representantes, los liberales tienen ahora 75, incluido el del presidente de la cámara. El opositor Partido Laborista cuenta con 69 escaños, mientras que los independientes tienen seis.

Las elecciones parciales fueron provocadas luego de que Malcolm Turnbull renunció a la política tras ser destituido del cargo de primer ministro.

Es la primera vez en sus 117 años de antigüedad que los liberales han perdido el escaño de la ciudad de Wentworth, lo que muestra la posición del electorado luego del cambio más reciente en el liderazgo del país, en el que no se tomó en cuenta la opinión de la población.