Las elecciones parlamentarias de Afganistán, postergadas durante tres años, terminaron el sábado de la misma forma caótica de la que empezaron, con la comisión electoral sin tener la certeza de cuántos de los estimados 21.000 centros de votación cerraron a la hora programada.

Hubo varios ataques durante la jornada electoral pero el más grave ocurrió en un vecindario al norte de Kabul, donde un atacante suicida detonó sus explosivos frente a un centro de votación, provocando la muerte de tres personas y heridas a otras 20 _la mayoría de ellas de gravedad_ informó el médico Esa Hashemi en el aledaño Hospital Afgano.

La policía y funcionarios del Ministerio del Interior informaron que 15 personas fallecieron o resultaron heridas en el ataque. Entre los muertos había varios elementos de la policía, de acuerdo con Najib Danish, portavoz del ministerio.

Había muchos intereses en juego en estas elecciones para los afganos, que esperaban reformar el Parlamento, desafiar la supremacía de los caciques tribales y de los políticos corruptos y reemplazarlos con una generación de políticos más jóvenes y educados.

Asimismo, había varios factores en juego para Estados Unidos, que sigue buscando una estrategia de retirada tras 17 años de una guerra que le ha costado más de 900.000 millones de dólares y cobrado la vida de más de 2.400 de sus soldados.

Al principio del día, los centros de votación tuvieron problemas con el registro de electores y con un nuevo sistema biométrico dirigido a combatir el fraude. En lugar de ser de ayuda, crearon una enorme confusión debido a que muchos de los trabajadores que recibieron la capacitación para usar el sistema no se presentaron a los centros. Las máquinas biométricas llegaron apenas un mes antes de las elecciones y no hubo tiempo para probarlas.

“Los informes difundidos hoy de confusión e incompetencia durante las elecciones... sugieren que las fallas burocráticas y la falta de voluntad política para priorizar la organización de unas elecciones parlamentarias creíbles pueden hacer más para deslegitimizar los resultados de los comicios que las amenazas y ataques violentos por parte del Talibán y de Daesh (el nombre en árabe del Estado Islámico)”, manifestó Andrew Wilder, vicepresidente de los Programas de Asia en el Instituto de la Paz de Estados Unidos.

Los comicios se extendieron hasta las 8 de la noche para los centros de votación que abrieron tarde. Muchos iniciaron operaciones hasta cinco horas después de lo programado. Los centros de votación que no pudieron abrir antes de la 1 de la tarde abrirán el domingo.

El presidente afgano Ashraf Ghani emitió su voto al inicio de la jornada electoral. En un discurso televisado, felicitó a los afganos por otros comicios y elogió a las fuerzas de seguridad del país, en especial a las fuerzas aéreas, por llevar las urnas hasta los lugares más remotos del país.