Para muchos, los edificios derruidos y los cercos desvencijados son algo deprimente. El alcalde de Huron Rey León, sin embargo, ve más allá y percibe potencial en esta pequeña comunidad rural del centro de California sumida en la pobreza.

En la sucia pared de un restaurante, León avizora un mural con imágenes de braceros como su padre, que vino de México. En un terreno abandonado junto a un campo de fútbol se imagina un jardín lleno de rosales. En un sector en las afueras de la ciudad lleno de arbustos ve un parque.

León, de 45 años, es el líder reticente de una de las ciudades más pobres del estado, poblada mayormente por hispanos que trabajan en las labores del campo, en la que dos de cada cinco residentes viven en la pobreza y apenas una cuarta parte de los adultos completó la secundaria.

Hizo la secundaria aquí y luego se graduó en la Universidad de California, en la sede de Berkley. Promovió las causas del aire limpio y de la preservación del medio ambiente en la vecina Fresno y hace un par de años decidió regresar.

“Volví no porque tengamos una linda cafetería, o porque tengamos una linda plaza para perder el tiempo o buenos senderos, sino porque mi comunidad se merece todo eso y yo quiero hacerlo realidad”, expresó León.

Atribuye su éxito en parte a su madre, por haberle dedicado más tiempo a él, el menor de siete hermanos, y a los dos años que estudió en una escuela primaria de mejor nivel en Napa, al norte de San Francisco. León era el único estudiante mexicano allí. Vivía con unos tíos porque sus padres tenían algunos problemas matrimoniales.

Al volver a Huron descubrió que era un “nerd chicano”, al que le gustaba aprender y no seguir los pasos de sus hermanos. Varios de ellos terminaron detrás de las rejas.

Hace varios años, mientras trabajaba para su pequeña organización sin fines de lucro, el Instituto LEAP (abreviatura de Latino Environmental Advancement & Policy Project) en la identificación de proyectos de transporte para Huron, alguien le propuso que se postulase para alcalde. León decline el ofrecimiento.

Pero cuando regresó definitivamente en el 2016 para estar más cerca de sus padres, ya entrados en años, se dio cuenta de que los proyectos que promovía --como la creación de senderos para bicicletas y de plazas donde la gente pueda reunirse-- podían hacerse realidad si trabajaba desde adentro del sistema.

Fue elegido en el 2016 por un período de dos años y no tiene rivales con miras a su reelección en la votación del mes que viene. Cobra 250 dólares por mes por una posición que requiere asistir a dos reuniones del Concejo Municipal por mes.

El padre falleció el año pasado y León vive ahora en una pequeña casa detrás del bar y restaurante que su padre tuvo por años.

Su principal fuente de ingresos es la organización sin fines de lucro que creó, que tiene un programa que transporta trabajadores agrícolas jubilados a visitas médicas en vehículos eléctricos.

León querría hacer de Huron la ciudad rural más “verde” posible, en la que la gente pueda caminar y montar en bicicleta para movilizarse y con árboles recién plantados que capturen las emisiones de carbono. Pero se plantea objetivos realistas.

Durante un recorrido por la ciudad el mes pasado habló de los árboles que quieren plantar junto a viviendas que necesitan sombra desesperadamente, de nuevas lámparas LED que reducirían los costos en electricidad y de un programa para mantener a los menores alejados de las pandillas a través del fútbol.

Igual que los alcaldes de Arvin y Stockton, León es uno de varios dirigentes de la zona que llegan a ser líderes en el valle de San Joaquín, donde la agricultura y la industria petrolífera siempre han influido en la política, según Caroline Farrell, directora ejecutiva del Centro sobre la Raza, la Pobreza y el Medio Ambiente, que ofrece asistencia legal a las comunidades pobres y las minorías.

“Es una novedad total tener alguien con una visión como la suya”, dijo Farrell. “Rey considera la transición necesaria en el valle para que lidiemos con el cambio climático, los problemas con el agua, con el calor extremo y todas esas cosas”.