Europa y Asia presentaron el viernes un frente unido de apoyo al libre comercio basado en las normas y la cooperación internacionales para subrayar claramente sus diferencias con la política de “Estados Unidos primero” del presidente Donald Trump.

Este apoyo al libre comercio “es la señal más importante de la cumbre, especialmente válida en el actual contexto geopolítico”, dijo el presidente del Consejo de la UE, Donald Tusk, al término de la cumbre Europa-Asia de dos días de duración en Bruselas.

La reunión tuvo lugar en momentos en que Trump distancia cada vez más a Estados Unidos de organizaciones globales como Naciones Unidas. Trump dijo el mes pasado ante la Asamblea General de la ONU: “Rechazamos la ideología del globalismo, y adoptamos la doctrina del patriotismo”.

Los participantes en la cumbre —30 gobernantes europeos y sus colegas de 21 naciones asiáticas así como altos funcionarios de la Unión Europea y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático— tienen la influencia económica para enfrentar el discurso de Trump. Los funcionarios provienen de países que representan alrededor de dos terceras partes del producto mundial bruto, 55% del comercio global y 60% de la población del orbe.

Los participantes “destacaron la necesidad vital de mantener una economía mundial abierta y defender el sistema de comercio multilateral basado en las normas, con la Organización Mundial del Comercio en su centro”, se afirmó en una declaración.

Trump impuso el 1 de junio aranceles de 25% a las importaciones de acero y de 10% a las de aluminio provenientes de la UE. Dijo que la medida era para proteger los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos, pero los gobiernos europeos afirman que es simple proteccionismo e infringe las normas del comercio mundial.

La UE respondió con la aplicación de aranceles a 2.800 millones de euros (3.400 millones de dólares) en importaciones de acero, productos del campo y de otra índole provenientes de Estados Unidos.