Miles de palestinos se concentraban el viernes en la cerca que separa a Israel de la Franja de Gaza para otra ronda de protestas, mientras Egipto trataba de mediar para lograr un acuerdo entre las partes.

El grupo extremista Hamas, que gobierna Gaza, alabó a la multitud, asegurando que su presencia es un mensaje de desafío para Israel. Las autoridades israelíes, entretanto, preparaban planes de una ofensiva a gran escala luego de un cohete disparado desde Gaza destruyó una casa en el sur del país.

Setenta y siete palestinos fueron heridos por disparos israelíes, seis de ellos de gravedad, dijo el Ministerio de Salud palestino en Gaza.

“Las amenazas del enemigo israelí han tenido el efecto de motivar a las multitudes que participan con potencia en las manifestaciones", dijo Fawzi Barhoum, portavoz de Hamas, que ha estado organizando las protestas desde marzo.

La enorme concurrencia a la protesta se da pese a los intentos de Egipto de convencer a Hamas que desista de esas movilizaciones, en las que con frecuencia los palestinos llegan a la cerca fronteriza israelí y la violan, lo que provoca disparos de los soldados.