Una popular lotería estadounidense alcanzó el viernes 1.000 millones de dólares, la segunda suma más grande en la historia de ese premio.

El premio aumentó poco antes de que se anuncie el ganador, el viernes en la noche. Antes era de 970 millones de dólares. Las probabilidades de ganar son de una en 302,5 millones.

El premio ha seguido aumentando porque nadie ha conseguido el boleto ganador desde el 24 de julio, cuando un grupo en California ganó 543 millones.

El premio de 1.000 millones se aplica sólo si se opta por la recompensa en plazos. La mayoría de los que ganan, sin embargo, prefieren recibirlo todo de un solo golpe. En ese caso el premio es de 565 millones de dólares.

Los organizadores dicen que si no hay ganador se hará otro intento el martes a la noche con un botín de 1.600 millones de dólares.