Más de una semana después del paso devastador del huracán Michael por el Panhandle de Florida, las autoridades informaron de tres muertes más provocadas por la tormenta de categoría 4 a medida que los vecinos que regresan a sus hogares tratan de rehacer sus vidas entre los escombros que dejaron el viento y la marejada.

Michael pasó por el norte de Florida el 10 de octubre con vientos de 250 kph (155 mph), llegó con vientos huracanados al sur de Georgia y también afectó las Carolinas y Virginia. Se informó de seis muertes en Virginia, tres en Carolina del Norte y uno en Georgia.

La cifra de muertos en Florida era de 17 el jueves, dijo el vocero de la División de Manejo de Emergencias, Alberto Moscoso. Doce de ellos correspondieron al condado de Bay, el que más sufrió los embates. A esto se suman otras tres muertes, según Whit Majors, de la oficina forense del distrito. Dijo que se informó de estas muertes a los funcionarios de emergencias. No estaba claro por qué no se los sumaba al total del estado.

En toda la región, los vecinos pasmados seguían recogiendo los restos, y en muchos lugares aún faltaba la electricidad.

Los residentes de Mexico Beach pudieron regresar por primera vez el miércoles para encontrar retazos de sus vidas dispersos sobre la arena.

Con el rostro bañado en lágrimas, Lanie Eden junto con su esposo Ron escarbaban en la arena en busca de objetos que habían abandonado en la casita de playa que alquilaban en octubre desde hace años. Lo único que hallaron fue un rollo de papel higiénico milagrosamente seco y una silla.

Los Eden, que son de Fort Knox, Kentucky, y por el momento se alojan en Alabama, contemplaban atónitos las montañas de escombros y los innumerables edificios destruidos. En un estado donde predominan las torres de los condominios, Mexico Beach era uno de los pocos lugares que conservaba casas pequeñas y un ambiente de los años 50.

Mientras tanto, en muchas zonas devastadas, la policía se enfrenta con saqueadores de casas y comercios.

El mayor Jimmy Stanford, de la comisaría del condado de Bay, dijo que han arrestado a una decena de saqueadores cada noche desde el paso de la tormenta. En algunos lugares del condado, los residentes han pintado carteles con la leyenda, “se disparará a los saqueadores”.