La fiscalía ecuatoriana dijo el jueves que siete militares y el mismo número de civiles fueron detenidos en un operativo ejecutado en recintos militares de cinco provincias en torno a tráfico de armas y otros delitos vinculados con el líder de la disidencia de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), conocido como “Guacho”.

La fiscal del caso, María Coloma, dijo en declaraciones a periodistas que los detenidos conforman “un grupo delincuencial vinculado a la cuestión de narcotráfico, tráfico de armas y vinculado a las muertes en la frontera”, al tiempo de precisar que ellos están “relacionados a alias ‘Guacho’”.

“Guacho” dirige una banda de narcotráfico en la frontera de Colombia con Ecuador y se le ha señalado por cometer una serie de atentados con explosivos que costaron la muerte de cinco militares. Después se le responsabilizó por el secuestro y asesinato de tres periodistas y dos humildes comerciantes de la zona.

Los catorce detenidos fueron sometidos a la justicia que tiene un plazo de 90 días para procesar el caso.

El ministro de Defensa, Oswaldo Jarrín, anunció en conferencia de prensa un inmediato proceso de depuración en filas militares aduciendo que busca “eliminar los malos elementos dentro la institución, indeseables para el cumplimiento de las misiones de seguridad y de defensa nacional. Ellos tienen que ser separados de la institución, no solamente con procedimientos administrativos y disciplinarios sino también por la acción por faltas y delitos que han cometido”.

Los allanamientos de la fiscalía se cumplieron bajo la presunción de delincuencia organizada, tráfico de armas de fuego, municiones y explosivos no autorizados para su venta a redes terroristas que operan en el sur de Colombia.

En Quito, la fiscalía allanó las instalaciones del Comando Conjunto de las fuerzas armadas.

El comandante del ejército, general Roque Moreira, dijo que "nos duele en realidad lo que está sucediendo, pero al mismo tiempo les digo que... seremos transparentes para dar todas las facilidades (a las autoridades judiciales)”.

Militares ecuatorianos también han sido salpicados en casos de narcotráfico. En septiembre último las autoridades incautaron 1,1 toneladas de cocaína en instalaciones de la Fuerza Aérea y detuvieron a dos uniformados.