Luego de 34 años en el pabellón de la muerte, el recluso Edmund Zagorski de Tennessee se empieza a quedar sin opciones legales.

La ejecución de Zagorski estaba programada para la semana pasada, pero obtuvo un aplazamiento temporal en medio de una serie de maniobras legales. Entre las cuestiones por resolver estaba su petición para morir en la silla eléctrica debido a que alega que es un método de ejecución más rápido y menos doloroso que la inyección letal.

No se ha fijado una nueva fecha para su ejecución, pero documentos entregados a la corte señalaron que podría ser ejecutado para el 28 de octubre.

Sin embargo, un desafío legal está en curso. Zagorski denunció que tuvo una representación legal deficiente ante el Tribunal de Apelaciones del Sexto Circuito. De momento no está claro cuando resolverían esa cuestión.

Zagorski fue condenado a muerte en 1984 por haber matado a dos hombres a los que les robó durante un trato de drogas.