Un obispo de un grupo católico conservador demandó por difamación a una periodista que en 2015 reveló el mayor escándalo dentro de la Iglesia en Perú.

La periodista Paola Ugaz indicó el miércoles a The Associated Press que José Eguren -obispo de las regiones de Piura y Tumbes y miembro del grupo Sodalicio de Vida Cristiana- le exigió una reparación civil de unos 60.000 dólares así como una pena de cárcel no efectiva de tres años por dañar su honor y reputación.

“Es una reacción tardía del Sodalicio como organización contra los periodistas que han revelado el caso más importante de abuso de la Iglesia católica en Perú”, dijo la reportera.

En 2016 la periodista produjo un documental en el que reveló el presunto tráfico de tierras en la región de Piura vinculado con una empresa inmobiliaria perteneciente al Sodalicio, la cual habría contratado “a un grupo de criminales para expulsar con métodos coercitivos a los comuneros que estaban asentados en el territorio” sobre el cual se asentó un millonario proyecto de viviendas.

El encargado de prensa del arzobispado de Piura, César Sánchez, dijo a AP que “respecto a este tema monseñor José Antonio no se va a pronunciar más, comprenderá que esto es un tema judicializado y es el Poder Judicial el que está llamado a dar una respuesta o una solución a esto”.

El documental mostró los infructuosos esfuerzos por entrevistar al religioso acerca del proyecto inmobiliario. Ugaz explicó que el documental está basado en una investigación que incluye publicaciones de diarios locales, testimonios de campesinos e incluso reconocimientos judiciales de miembros de la inmobiliaria en los que aceptaron que “pagaron a los criminales”, aunque solo para que brinden “seguridad” en la zona.

La periodista también fue demandada por escribir en Twitter sobre el caso a inicios de 2018, durante la visita del papa Francisco a Perú. Ugaz indicó que publicó los mensajes porque el obispo era la autoridad religiosa de mayor rango que recibió al pontífice durante su visita por el norte del país.

En 2015 Ugaz y su colega Pedro Salinas publicaron un libro llamado “Mitad monjes, mitad soldados” en el que acusaron al fundador del Sodalicio, un laico llamado Luis Fernando Figari, de mantener una cultura de maltratos psicológicos, físicos y en casos extremos de abuso sexual a lo largo de 40 años.

La fiscalía peruana denunció a Figari y a otros cinco miembros de la cúpula de ese grupo por los delitos de asociación ilícita y lesiones psicológicas graves. También pidió nueve meses de prisión para Figari por la gravedad de los delitos que se le imputan y por obstaculizar la justicia debido a que se encuentra fuera del país. Según el Vaticano, Figari vive en la actualidad en Roma.

La fiscalía argumenta que Figari creó una asociación ilícita en el interior del grupo religioso para cometer abusos físicos, psicológicos y sexuales en contra de integrantes adolescentes. Los delitos no han prescrito para la ley peruana.

Figari fundó el Sodalicio en 1971 como una comunidad de legos con el fin de reclutar "soldados para Dios". El grupo cuenta con unos 20.000 miembros en Sudamérica y Estados Unidos.

Hace dos meses el obispo Eguren también denunció por difamación agravada al periodista Salinas.