Cuatro muertos en violencia en Cachemira

Protestas contra la India y choques estallaron en la principal ciudad de la disputada Cachemira el miércoles luego que un enfrentamiento armado entre fuerzas del gobierno indio y extremistas...

Protestas contra la India y choques estallaron en la principal ciudad de la disputada Cachemira el miércoles luego que un enfrentamiento armado entre fuerzas del gobierno indio y extremistas separatistas mató al menos a dos de éstos, un civil y un funcionario contrainsurgencia, dijeron la policía y residentes.

Más de 10 periodistas que cubrían la violencia fueron golpeados por la policía mucho después de terminar los combates, dijeron reporteros y grupos de prensa.

La batalla comenzó el miércoles por la madrugada cuando soldados acordonaron un barrio en Srinagar tras recibir un aviso de que separatistas se habían congregado en una vivienda, dijo la policía. El tiroteo duró una hora y dejó muertos a dos separatistas, incluyendo un comandante, además de un hijo del dueño de la casa y un funcionario policial.

Asif Nabi, otro hijo del dueño de la casa, dijo que el tiroteo comenzó luego que las tropas indias llamaron a su puerta y se llevaron a su hermano. La policía dijo que el hombre murió en el tiroteo cuando trataba de escapar del lugar con otros extremistas. Dijo que él había proveído apoyo logístico a los separatistas.

El dueño de la casa sufrió un ataque cardiaco durante la redada y fue hospitalizado, dijeron residentes y la policía. La madre del civil muerto dijo a la prensa que su hijo fue torturado y asesinado “a sangre fría” por fuerzas del gobierno.

Al menos tres soldados fueron heridos en el choque. No había más detalles disponibles.

Varios residentes dijeron que escucharon explosiones durante el combate y acusaron a los soldados de detonar explosivos en al menos dos casas.

Más tarde, miles de residentes de Srinagar participaron en el funeral conjunto de los separatistas y el civil, coreando lemas como “Fuera, India” y “Viva Pakistán”. Los cuerpos fueron llevados a un cementerio en el que yacen centenares de extremistas y civiles muertos en casi tres décadas de violencia.