A pesar de las crecientes amenazas de países como China, Rusia, Corea del Norte e Irán, el mundo no debe bajar la guardia en su vigilancia contra el terrorismo, declaró el martes el máximo comandante militar estadounidense.

El general Joseph Dunford, jefe del estado mayor conjunto de las fuerzas armadas estadounidenses, dijo en una conferencia que dejar de presionar a Al Qaeda y al grupo Estado Islámico sólo les dará a esos grupos tiempo para reabastecerse.

Y si bien admitió que la cantidad de ataques terroristas ha disminuido en años recientes, afirmó que los grupos se están adaptando y usando internet y otros medios de comunicación para inspirar ataques desde lejos.

Dunford, en una conferencia en la que participaron los ministros de defensa de unos 80 países, también pidió hallar una solución para el problema de la gran cantidad de insurgentes detenidos por rebeldes sirios aliados con Estados Unidos.

Actualmente hay más de 700 insurgentes capturados, provenientes de más de 40 países, pero sólo unos pocos han sido repatriados.

“El proceso de devolver a estos combatientes a sus países de origen para ser procesados ha sido demorado por razones políticas y por las deficiencias en los sistemas judiciales", recalcó Dunford. "Necesitamos hallar la manera de enfrentar este desafío y evitar que estos combatientes sean los líderes de las organizaciones extremistas del mañana”.

Hace poco el secretario de Defensa de Estados Unidos llamó a los países aliados a asumir la responsabilidad por la suerte de los ciudadanos suyos que están entre los capturados. En un encuentro de ministros de defensa en Roma y luego en un encuentro de la OTAN, James Mattis imploró a los aliados usar medios diplomáticos, legales u otros para lograr el regreso de esos combatientes en Siria y asegurarse de que no vuelvan a alzar las armas.

Hasta ahora, sin embargo, ha habido escaso progreso.

Dunford intenta elevar la prioridad de la lucha contra el terrorismo, aun cuando Estados Unidos y otros se concentran en evitar mayor injerencia rusa en sus procesos electorales, la agresión militar de China y las amenazas nucleares de Irán y Corea del Norte.