La cirugía contra la obesidad podría reducir drásticamente el riesgo de sufrir un ataque cardíaco para diabéticos, dice un estudio, ratificando conclusiones anteriores de que los beneficios de ese procedimiento van más allá de la pérdida de peso.

El estudio monitoreó el desarrollo de 20.000 pacientes con obesidad severa que sufrían de diabetes Tipo 2. Los que se operaron para perder la obesidad tenían una susceptibilidad a sufrir ataques cardiacos 40% menor en los cinco años subsiguientes a su operación, en comparación con los que recibieron solamente el tratamiento tradicional con insulina.

Por cada 1.000 pacientes en el estudio que se sometieron a la cirugía, en promedio hubo unos 20 ataques cardiacos o derrames cerebrales comparado con 40 entre el grupo que recibió el tratamiento usual.

Más de 30 millones de estadounidenses sufren de diabetes, en su mayoría del Tipo 2, en que el cuerpo pierde la capacidad de producir la insulina o usarla para convertir nutrientes en energía.

Estudios anteriores han demostrado que la cirugía contra la obesidad puede curar o incluso prevenir la diabetes. Al final, lo que se recomienda es que los médicos hablen con más frecuencia con sus pacientes sobre la posibilidad de operarse, dijo el coautor del estudio, doctor David Arterburn, del Kaiser Permanente Washington Health Research Institute en Seattle.

Los médicos suelen mencionar la insulina o píldoras de un tipo u otro, “pero no siempre se menciona la cirugía contra la obesidad como una opción viable”, dijo Arterburn.

El estudio abarcó estadísticas de cuatro sistemas de salud en Estados Unidos: el de HealthPartners en Minnesota, el de Kaiser Permanente en el estado de Washington, el norte de California y el sur de California. Los resultados fueron publicados el martes en la Journal of the American Medical Association.

El estudio no puede demostrar una relación causa-efecto ya que los pacientes no fueron asignados al azar para recibir cirugía. Se trató de comparar a los pacientes según sexo, edad, nivel de glucosa en la sangre y otros factores. Pero pudo haber otros factores que incidieron en los resultados favorables para quienes sí se sometieron a cirugía.

Todos los participantes en el estudio tenían un índice de masa corporal de por lo menos 35. Por ejemplo, una persona de 1,74 metros (5 pies, 8 pulgadas) con un peso de 104 kilos (230 libras) tiene un índice de masa corporal de 35.

De los más de 5.300 pacientes que se sometieron a cirugía, la mayoría recibió un baipás gástrico, el tipo de operación más común para combatir la obesidad. Otros recibieron manga o banda gástrica. El resto, casi 15.000 personas, recibieron tratamiento común.

La cirugía contra la obesidad puede costar entre 20.000 y 25.000 dólares. Actualmente hay compañías aseguradoras que la cubren, pero otras no.

El nuevo estudio indica que las compañías aseguradoras deben cubrir el procedimiento cuando realmente es necesario, escribió el doctor Sayeed Ikramuddin, de la Universidad de Minnesota.

La cirugía ayuda al parecer porque afecta a las hormonas, la flora intestinal y otras sustancias que inciden en cómo el cuerpo procesa la glucosa. La pérdida de peso sería de ayuda también, pero es algo difícil para muchas personas.

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Carla K. Johnson en Twitter: @CarlaKJohnson

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