El gobierno populista de Italia se encaminaba a una batalla presupuestaria con la Unión Europea tras ignorar claras advertencias de reducir promesas de gastos que han violan compromisos previos de déficit y amenazan la capacidad del país de rebajar su abultada deuda.

El presidente de la Comisión de la UE, Jean-Claude Juncker, dijo a la prensa en Bruselas el martes que el resto de Europa se rebelaría si la comisión acepta el presupuesto preliminar presentado por Italia por la madrugada.

Pero dijo que escucharía los argumentos italianos durante el período de discusiones de la propuesta y llamó a otros miembros a “no poner a Italia en el banquillo de los acusados” durante una cumbre de la UE que comienza el miércoles.

El ministro de Economía de Italia, Giovanni Tria, también trató de moderar el tono, al decir a los periodistas en Roma que el presupuesto “no va a hacer desplomarse a Europa” y que comenzarán negociaciones con la UE.

Los inversionistas, en tanto, reaccionaron con calma a la nueva propuesta presupuestaria italiana, que incluye las promesas electorales de restaurar las pensiones a hasta 400.000 personas cuya edad de jubilación había sido extendida y de crear un salario básico para algunos buscadores de empleos.

El principal índice de la bolsa de Milán estaba arriba casi 1%.

Los gobernantes italianos dicen que el plan presupuestario estimulará el crecimiento con mayores gastos. Pero otros miembros de la UE han expresado temor de que el aumento del déficit presupuestario italiano a 2,4% de su PIB _ tras promesas previas de mantenerlo por debajo de 2% _ aumentará la ya elevada deuda pública.

El economista Lorenzo Codogno, de LC Macro Advisors, cuestionó la afirmación del gobierno de que crear demanda al hacer más fondos disponibles va a generar crecimiento y con ello reducir la deuda.

"Será un estímulo temporal con efectos negativos permanentes en las finanzas públicas”, dijo. “Se puede decir que, si se realizan reformas estructurales tras el presupuesto, eso pudiera ser considerado una apuesta razonable. Pero por el momento, no hay razón para creer que se avecinan”.