Ocho organizaciones de Estados Unidos recibieron fondos de The New York Women's Foundation por sus esfuerzos contra la violencia sexual a un año de surgido el hashtag #MeToo.

Los grupos elegidos en colaboración con la fundadora del #MeToo Tarana Burke, se enfocan en comunidades marginadas y necesitadas, incluyendo grupos de inmigrantes, comunidades de color y personas LGBT, dijo la fundación.

Los 840.000 dólares que serán otorgados provienen del Fondo para el Movimiento MeToo y Aliados creado por The New York Women's Foundation este año. Inicialmente el grupo proporcionó 1 millón de dólares para apoyar a Burke y a grupos similares, con la meta de recaudar 5 millones de dólares al año.

Los ocho grupos van de DC Rape Crisis en Washington, a The Black Emotional and Mental Health Collective en Los Angeles, a Firecracker Foundation en Lansing, Michigan, que trabaja con adolescentes y niños que han sobrevivido al abuso sexual.

También incluye a "me too.", el grupo de Burke con sede en Brooklyn. La organización trabaja en una nueva comunidad digital para ayudar a supervivientes de violencia sexual así como en programas de asesoría y capacitación, preparando a personas para que vayan a comunidades en todo el país.

Otros grupos en la primera ronda de apoyo financiero incluyen a Black Women's Blueprint y The Violence Intervention Program, ambos de Nueva York; el grupo nacional Equality Labs, y la organización de Los Angeles FreeFrom, que trabaja con supervivientes de violencia doméstica.

“Se trata de apoyar a gente que apoya gente”, dijo Burke en entrevista.

La ayuda surge en un momento en el que el movimiento #MeToo, iniciado tras las explosivas acusaciones contra Harvey Weinstein, ha cumplido su primer año.

“Es importantes que reconozcamos que el hecho de que el #MeToo se volviera viral no solamente llevó a un cambio importante en la industria y las corporaciones”, agregó Burke. "Llevó a un cambio para la gente común que se abrió y comenzó a darse cuenta que necesita recursos”.

Burke comenzó a usar la frase “Me Too” desde 2006 para apoyar a supervivientes de violencia sexual, especialmente niñas y mujeres de color. Su visibilidad se disparó después de que la actriz y activista Alyssa Milano, quien respondió a las revelaciones de Weinstein, tuiteó una petición a los supervivientes de abuso sexual o acoso pidiendo que usaran el hashtag #MeToo para ilustrar el alcance del problema. En cuestión de días 1,7 millones de personas lo habían usado.

Milano recibiría un reconocimiento de Burke el lunes por la noche en la gala de The New York Women's Foundation.