La policía de Nueva York no decomisará condones como pruebas contra la prostitución

  • La noticia pone fin a una práctica de larga duración que había sido muy criticada por grupos de derechos civiles.
  • La ciudad gastaba más de un millón de dólares al año en condones gratis para prevenir enfermedades.
  • En adelante sólo podrán decomisarlos como prueba de tráfico sexual.

La policía de Nueva York dejará de confiscar condones sin utilizar como prueba contra personas sospechosas de ejercer la prostitución.

La noticia pone fin a una práctica de larga duración que había sido muy criticada por grupos de derechos civiles como un freno a los esfuerzos para combatir el sida y otras infecciones de transmisión sexual.

Grupos defensores de los derechos cívicos decían que era una forma de acoso Bajo la nueva política anunciada este lunes, los agentes podrán seguir decomisando condones como prueba de tráfico sexual y promoción de casos de prostitución, pero los policías no podrán utilizarlos en apoyo de casos de prostitución.

La policía aseguraba que confiscaba los condones para utilizarlos como pruebas en juicios penales. Grupos defensores de los derechos cívicos decían que era una forma de acoso a los presuntos trabajadores sexuales y que con ello se socavaba la lucha contra las enfermedades de transmisión sexual.

Un estudio realizado en 2010 dice que a más de la mitad de los trabajadores sexuales encuestados en la ciudad se les confiscaron los condones. Casi un tercio dijo que a veces no llevaba condones por temor a ser arrestados.

Fiscales en Brooklyn y del condado Nassau en Long Island, así como en San Francisco, ya habían dejado de usar los condones como prueba de prostitución.

Otras cifras avalan la contradicción que suponía esta práctic legal. La ciudad de Nueva York gasta más de un millón de dólares anuales para distribuir condones gratis a fin de combatir los embarazos no planeados y enfermedades como el sida. Sin embargo, a la policía local se le permitía confiscar esos mismos condones como evidencia para casos de prostitución.

The New York times cita un informe de 2012 en el que se entrevistó a un total de 200 prostitutas, quienes admitían que la policía las paraba sin argumentos razonables. Una de ellas admitió que tenía tanto miedo a ser arrestada por los agentes que "había decidido usar una bolsa de plástico como única protección".