Virginia ha suspendido una nueva política que habría prohibido a las mujeres utilizar tampones o copa menstrual cuando visitaran a reclusos en prisiones estatales.

El secretario de Seguridad Pública y Nacional, Brian Moran, dijo que ha ordenado una “suspensión inmediata hasta nueva revisión”.

Las autoridades penitenciarias del estado anunciaron en fecha reciente que pondrían en vigor la política el mes entrante para impedir el ingreso de artículos de contrabando en las cárceles.

La vocera del Departamento de Prisiones, Lisa Kinney, había dicho que la agencia tenía previsto ofrecer toallas sanitarias a las mujeres que lleven tampones cuando estén de visita en una prisión.

Defensores de los derechos humanos de los presos criticaron la medida, argumentando que viola los derechos de privacidad de las mujeres que van de visita.

Moran afirmó que entiende el problema del contrabando, pero agrega que es necesaria una “evaluación exhaustiva” mayor a la prohibición de los tampones.