El despido de una policía blanca de Dallas acusada de homicidio por la muerte a tiros de su vecino negro en el departamento de él fue prematuro e injusto, declaró su abogado.

La jefa de policía U. Renee Hall "cedió a las presiones de los grupos antipolicía y actuó antes de que se conocieran todos los hechos y de que concluyera el debido proceso”, dijo el lunes por la noche Robert Rogers, quien representa a la expolicía Amber Guyger.

"Esa no es la forma en la que debería funcionar nuestro sistema”, dijo Rogers en su primer comentario desde el incidente.

Dijo que el incidente del 6 de septiembre que le costó la vida a Botham Jean, de 26 años, fue “un trágico error” y agregó que “no podemos expresar con palabras nuestro pesar por el dolor sufrido por quienes conocieron y amaron” a Jean. Guyger está “completamente desolada por lo sucedido”, aseveró.

Documentos de la corte muestran que la policía dijo que pensó que se había encontrado a un intruso en su propio departamento. Fue arrestada tres días después y está en libertad bajo fianza.

El despido de Guyger se produjo el mismo día en que Jean era sepultado en su país, la isla de Santa Lucía. Hall despidió a Guyger en una audiencia el lunes, informó el departamento de policía.

Los abogados de la familia Jean, junto con manifestantes, pedían que Guyger fuera despedida desde el incidente. En una declaración, los abogados dijeron que el despido es una victoria inicial.

La fiscal del distrito de Dallas, Faith Johnson, dijo que el caso será presentado a un jurado investigador, que pueda decidir la imputación de un cargo más severo que homicidio.