China no puede mantener conversaciones con Washington para poner fin a su creciente disputa comercial mientras Estados Unidos "apriete un cuchillo" contra el cuello de Beijing al elevar los aranceles, dijo un alto funcionario chino el martes.

Un informe del gobierno chino, que acusó al presidente Donald Trump de intimidar a otros países desalentó las esperanzas de un avance hacia un acuerdo en su guerra en torno a la política tecnológica de Beijing.

Trump ratificó el lunes un aumento de los aranceles a importaciones chinas por un valor de 200.000 millones de dólares. En represalia, Beijing impuso medidas punitorias similares contra productos estadounidenses por valor de 60.000 millones de dólares.

Estados Unidos dice que China roba tecnología a empresas extranjeras o las obliga a entregarla. Sostiene que los planes chinos de desarrollar competidores globales en robótica y otras tecnologías, liderados por el Estado, violan sus obligaciones de apertura del mercado y podría erosionar el liderazgo industrial estadounidense.

Beijing está dispuesto a negociar, pero la reanudación del proceso depende de Washington, dijo el viceministro de Comercio Wang Shouwen. El funcionario encabezó la delegación china a la última ronda de conversaciones en Washington en agosto, las que culminaron sin avances.

"Ahora que Estados Unidos ha adoptado medidas restrictivas de semejante magnitud y aprieta un cuchillo contra el cuello de otro, ¿cómo habrían de avanzar las negociaciones?", preguntó Wang en conferencia de prensa. "No serían negociaciones en pie de igualdad".

Sin un acuerdo a la vista, los analistas dicen que el conflicto entre las dos primeras economías mundiales podría reducir el crecimiento global por medio punto porcentual hasta 2020.

Según grupos empresarios, las compañías estadounidenses informan que los reguladores chinos están acrecentando las presiones al retardar los trámites de aduana e incrementar las inspecciones ambientales y de otro tipo.