El gobierno de Donald Trump recortó a 30.000 el número de refugiados a los que se les permitirá ingresar a Estados Unidos el año próximo, se informó el lunes.

El anuncio fue efectuado a pesar de las exhortaciones de grupos globales de ayuda humanitaria de que el tope de 45.000 para este año era demasiado bajo.

El límite de 30.000 dado a conocer por el secretario de Estado Mike Pompeo es lo máximo que Estados Unidos admitirá durante el año fiscal que comienza el 1 de octubre, aunque la cifra de los que sean autorizados para ingresar podría ser menor. El país recibió a casi 85.000 refugiados durante el último año del gobierno de Barack Obama.

La reducción en las cifras refleja la oposición del gobierno de Trump a aceptar refugiados y otros inmigrantes. El ingreso de refugiados ha caído a su menor nivel en una década.