El huracán Florence todavía no toca tierra pero el mar ya está adentrándose a las playas, carreteras y todo lo que encuentra en su camino.

Las marejadas ciclónicas no son muros de agua como los de un tsunami, según suele creerse. Las generan los vientos de un huracán que soplan incesantemente hacia la playa; son una especie de cúpulas de marea alta que se forman a medida que el mar se extiende tierra adentro. Esta marea alta tiene olas destructivas en la superficie, y ocurre aparte de las mareas normales.

"Es el océano pero con un nivel elevado”, dijo el experto en marejadas ciclónicas Hal Needham, director de Marine Weather and Climate (Clima y Ambiente Marino), una organización de Miami especializada en el análisis de riesgos de inundaciones para comunidades costeras. "No es una ola para surfear. Se trata en realidad de un incremento en el nivel del océano. Por eso es tan aterrador".

La marejada ciclónica de Florence probablemente será de entre 2 y 3 metros (7 y 11 pies) por encima de la superficie terrestre en partes de Carolina del Norte, de acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes. En otras áreas podría haber marejadas que dejen acumulaciones de agua de alrededor de 1,80 metros (6 pies), por encima de la altura promedio de una persona, o más.

Incluso si una casa se encuentra sobre una elevación de tres metros (10 pies), con este tipo de tormenta "hay buenas probabilidades de que el agua entre a la vivienda", agregó el experto.

Ya que Florence avanza lentamente, e incluso se estaciona, la marejada ciclónica será un factor más grande y a mayor plazo de lo habitual debido a que el agua “sigue acumulándose”, comentó Needham.

No solo las zonas costeras están en riesgo. Las marejadas ciclónicas también invaden ríos y esteros. Y el director del Centro Nacional de Huracanes, Ken Graham, dijo que eso representa una preocupación especial respecto a Florence.

“Esas bahías, esos ríos y esas ensenadas, hay tanta marejada ciclónica que literalmente se le obliga al agua a fluir en la dirección opuesta”, comentó Graham. “Puede haber marejadas ciclónicas incluso millas tierra adentro”.

Aunque los vientos con fuerza de huracán pueden desprender los techos de las casas, es el agua —las marejadas ciclónicas, las inundaciones, el oleaje y los ahogamientos en el mar— la que provoca casi nueve de cada 10 muertes en un huracán como Florence.

Y la marejada ciclónica es la más letal. Entre 1963 y 2012, el 49% de las muertes por huracán registradas en Estados Unidos fueron atribuidas a las marejadas ciclónicas, el 27% a la lluvia, el 8% al viento, 6% al oleaje, 6% fueron en altamar y 3% a causa de los tornados, reveló un estudio del Centro Nacional de Huracanes.

Los huracanes más letales que han llegado a Estados Unidos continental cobraron la mayor parte de sus víctimas a causa de la marejada ciclónica, incluido Katrina en 2005, dijo Jeff Masters, director de meteorología en Weather Underground, un servicio meteorológico comercial.

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La periodista de The Associated Press Jennifer Kay en Miami contribuyó con este despacho.

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Seth Borenstein está en Twitter como: @borenbears .