Al menos 11 sospechosos y dos soldados fallecieron el lunes durante enfrentamientos armados en los que participaron personal militar y policías en Río de Janeiro, parte de un brote de violencia en varias zonas de la ciudad sede de los Juegos Olímpicos hace dos años.

Las confrontaciones entre soldados y traficantes también dejan ver un papel más participativo del ejército en Río de Janeiro. Desde que éste quedó a cargo de la seguridad del estado a principios del año, los soldados habían desempeñado principalmente un papel de apoyo a la policía durante los operativos, como asegurar perímetros o montar retenes. El lunes, los soldados encabezaban las acciones.

“Nuestro objetivo es solamente hacer arrestos. Si hay muertes, los criminales son los culpables”, dijo a los reporteros el portavoz militar Carlos Cinelli, quien agregó que el personal del ejército fue atacado durante los operativos que comenzaron a las 4:30 de la madrugada. “Los soldados tienen derecho a defenderse”.

Cinelli dijo a los reporteros que cinco sospechosos murieron y otros 10 fueron arrestados cuando los soldados ingresaron a las favelas de Mare, Complexo do Alemao y Penha. En una nota de prensa por la noche, el comando militar dijo que dos soldados fallecieron.

El portavoz agregó que los operativos _en los que participaron más de 4.000 elementos militares_ tenían como objeto encontrar a narcotraficantes prófugos. Se lograron decomisar cuatro pistolas, dos granadas y 200 kilos (440 libras) de pasta de marihuana, informó Cinelli.

El sitio brasileño de noticias G1 reportó que muchos habitantes de los barrios donde hubo operativos se quedaron en casa, sin salir a la escuela ni al trabajo. Un periodista de The Associated Press vio un autobús público incendiado cerca de Complexo do Alemao, posiblemente en respuesta a las acciones militares.

Por otro lado, la policía informó el lunes que seis sospechosos murieron durante enfrentamientos con agentes del orden en Niteroi, al otro lado de la bahía de Río de Janeiro. La policía informó que los tiroteos ocurrieron mientras perseguían a sospechosos en uno de los puntos de acceso al puente que une a las dos ciudades. El puente, uno de los más transitados en el área, fue cerrado momentáneamente.

Tres sospechosos y un policía resultaron heridos, de acuerdo con un comunicado oficial.

El presidente Michel Temer decretó en febrero que el ejército quedaría a cargo de la seguridad en el estado de Río de Janeiro. Tomó la decisión después de que se grabaran en video asaltos y golpizas durante el famoso carnaval.

Grupos defensores de los derechos humanos han criticado la intervención por considerar que impacta desproporcionadamente a las personas _negros en particular_ en barrios pobres.

Cecilia Olliveira, creadora de una aplicación que lleva un registro de las balaceras en Brasil, considera que los operativos militares limitan el acceso de los residentes de las favelas a los servicios públicos, el cual ya es escaso de por sí.

“Con frecuencia escucharás a los residentes de las favelas decir: ‘Pedimos educación y envían a la policía. Pedimos servicios de salud y envían a la policía’”, afirmó Olliveira. “No necesitan más policía. Necesitan servicios gubernamentales”.

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El videoperiodista de The Associated Press Mario Lobao colaboró desde Río de Janeiro.